El plato ganador en este restaurante fue la Papa Salinas, creada por la chef guayaquileña y dueña del sitio, Roser Guzmán Maspons.
Para prepararla usa la papa chola mediana y el toque delicioso se lo da el queso crema con sus propios ingredientes como tocino, jamón de pierna, champiñones...
Desde que Roser inició el negocio en Salinas, hace veinte años, los comensales han preferido la Papa Salinas, entre las 25 variedades diferentes, y con tal de comprarla no les importaba hacer largas filas.
En ese tiempo a los jóvenes les atraía el gran tamaño de las papas, de ahí nació el nombre del restaurante. ¡Qué bestia de papas!, decían.
Roser mantuvo el local en Salinas por cinco años de manera ininterrumpida, después lo atendía solamente en cada temporada. Pero a pedido de la gente lo abrió en diciembre del año pasado en Guayaquil con ayuda de su hija Giulia Rossi-Erba de Safadi, quien se desempeña como cajera y organiza todas las actividades del día. Allí también se vende comida gourmet.
Y en la cocina del local hay cinco ayudantes, entre ellos Blanca Peralta, que ha acompañado a Roser desde los inicios del restaurante en Salinas y se ha especializado en papa. Ella sabe comprarlas, lavarlas y hasta darles la forma de barco para colocar el relleno adentro, con tal de que estén deliciosas y los clientes salgan satisfechos.
La Papa Bestia, C.C. Aventura Plaza, local 1.
Teléfono: 222-1912.
Papa Salinas
Ingredientes:
– 2 papas cholas grandes con cáscara, bien lavadas y envueltas en papel aluminio
– 1 taza abundante de queso crema (muy caliente)
– 2 cdas. de jamón de pierna picadito
– 2 cdas. de tocino frito picadito
– 1 cda. de champiñones al ajillo
– 4 cdas. de queso cheddar derretido
– 1 rectángulo de papel de aluminio de 30 x 40 cm
– 2 cdas. de mantequilla derretida con sal
Preparación:
Hornear las papas hasta que estén suaves, sacarlas del papel de aluminio y colocarlas sobre el rectángulo de 30 x 40 cm, juntándolas por los ángulos más pequeños, envolverlas como si fueran una sola.
Con la ayuda de un cuchillo sacar la cáscara superior de las papas, y luego con una cuchareta de helado aplastar en el centro hasta formar una cavidad (como si fuera un barquito) lo suficientemente grande como para que entre todo el relleno. Deben quedar todos los bordes sellados, para que no se derrame el queso crema.
Con ayuda de una brocha, embadurnarla con la mantequilla derretida, y rellenarla con el resto de ingredientes.
La papa debe salir hirviendo.