|
Suplementos
Servicios
|
 |
 |
 |
| Paulo Coelho | Especial para EL UNIVERSO | |
| |
 |
|
|
 |
El guerrero de la luz y su habilidad |
|
| |
Inspiración y experiencia Un guerrero de la luz no cuenta apenas con sus fuerzas: usa también la energía de su adversario. Al iniciar el combate, todo lo que él posee es su entusiasmo, y los golpes que aprendió mientras se entrenaba.
A medida de que la lucha avanza, descubre que el entusiasmo y el entrenamiento no son suficientes para vencer: se necesita experiencia. Entonces él abre su corazón al universo y le pide a Dios que lo inspire, de modo que cada golpe del enemigo sea también una lección de defensa para él.
Los compañeros comentan: “¡Qué supersticioso es! ¡Paró la lucha para rezar y respeta los trucos de su adversario!”.
El guerrero no responde a estas provocaciones. Sabe que sin inspiración y experiencia no hay entrenamiento que dé resultado.
Acción y repetición Un guerrero de la luz nota que ciertos movimientos se repiten. Con frecuencia se ve ante los mismos problemas y situaciones que ya había enfrentado anteriormente.
Entonces se deprime. Empieza a pensar que es incapaz de progresar en la vida, ya que los momentos difíciles se vuelven a presentar.
“¡Ya pasé por eso!”, protesta a su corazón.
“Es verdad, ya pasaste” –responde el corazón– “Pero nunca sobrepasaste”.
El guerrero entonces comprende que las experiencias repetidas tienen una única finalidad: enseñarle lo que aún no aprendió.
Y a partir de ese momento empieza a buscar una solución diferente para cada lucha repetida, hasta que encuentra la manera de vencerla.
Luchando con quién Menciona un poeta: “El guerrero de la luz escoge a sus enemigos”.
El guerrero sabe de lo que es capaz. No necesita ir por la vida pregonando sus cualidades y virtudes. Sin embargo, como en el viejo Oeste, constantemente aparece alguien pretendiendo probar que es el mejor.
El guerrero sabe que no se puede hablar de “mejor” ni “peor”: cada cual tiene los dones necesarios para encarar su propio camino.
Pero ciertas personas insisten, provocan, ofenden, hacen todo lo posible para irritarlo. Critican cada movimiento que hace, y siempre intentan probar que se equivocó en las decisiones que tomó.
En este momento, el corazón del guerrero dice: “No tengas en cuenta las ofensas, pues no van a aumentar tu habilidad. Vas a cansarte por nada”.
Un guerrero de la luz no pierde el tiempo escuchando provocaciones: tiene un destino que cumplir. | |
 |
|