Tres mujeres que en un momento de sus vidas se enfrentaron al cáncer de mama, lo han superado y ahora ayudan a otras que lo padecen. Hoy se recuerda el Día de la lucha contra este mal que en Guayaquil es la segunda causa de muerte en la población femenina.
‘Después de la mastectomía pude empezar una nueva vida’
Tiene 65 años y su cabello corto es la única muestra que queda del tratamiento con quimioterapia que finalizó hace un año, ya que hace dos le detectaron cáncer de mama.
Mariana Galarza forma parte de las 545 mujeres a quienes en el 2006 se les detectó la enfermedad en el hospital de Solca (Sociedad de Lucha Contra el Cáncer), mas pese a la adversidad decidió enfrentarla y ahora asegura que hay una nueva vida después de la mastectomía (remoción de uno o ambos senos, de forma parcial o completa).
Cuando le detectaron el cáncer no quería saber de nada y se hacía la misma pregunta constantemente: ¿por qué a mí?, pero luego, dice, descubrió que Dios hace las cosas por algo y que en su caso fue para que sirviera de ayuda a otras personas que tengan la enfermedad.
Asegura que luego de la mastectomía se pueden hacer muchas cosas, porque “un seno no es todo el cuerpo, y la mejor terapia para sobrellevar la enfermedad es tener la mente ocupada en varias actividades”.
En su caso se dedicó a brindar charlas de ayuda y de prevención a mujeres para que se realicen la autoexploración y a los 40 años la mamografía, y luego el chequeo anual.
Además ocupa su tiempo en elaborar collares, pulseras y aretes con chaquiras, para vender o dar clases a aquellas mujeres que tienen cáncer y buscan la forma de ocupar su tiempo en cosas diferentes.
El cáncer de mama se produce por un crecimiento anormal y desordenado de las células de este tejido. Este es el más frecuente en las mujeres a nivel mundial y se considera que de cada tres mujeres una sufre de cáncer de mama.
Jaime Plaza, jefe del área de Mastología de Solca, explica que aunque no se conocen sus causas, están más predispuestas las mujeres mayores de 50 años, aquellas que nunca se embarazaron o que tienen familiares directos con tumores.
En el caso de Mariana, tenía antecedentes familiares, a lo que se sumó la edad.
Pero la detección temprana permite sospechar del cáncer en estado precoz, cuando el tumor aún no es palpable.
En estados más avanzados, el tumor maligno se palpa y presenta complicaciones. El tratamiento entonces requiere de extirpación quirúrgica total del seno y procedimientos como radioterapia y quimioterapia.
Mariana, pese a no tener un seno, disfruta cada instante de su vida con sus tres hijos, sus nietos y esposo.