El gobierno holandés anunció este domingo que invertirá 10.000 millones de euros (13.400 millones de dólares) en el banco y compañía aseguradora ING Groep NV ante los rumores de que se estaba quedando sin capital.
El ministro de Finanzas Wouter Bos dijo que la inyección de millones es necesaria dada la volatilidad extrema de los mercados financieros mundiales. ING es una institución financiera saludable, afirmó el funcionario en una conferencia de prensa en las oficinas del banco central holandés.
Pero la situación en el mercado es tan impredecible en este momento, así como riesgosa, y las expectativas del mercado son tales, que ING tiene interés en fortalecer su capital con 10.000 millones de euros.
La medida es el caso más reciente de intervención gubernamental para apuntalar los libros contables de una compañía financiera azotada por la crisis crediticia mundial. Entre estas medidas, la Reserva Federal estadounidense prestó al American International Group 123.000 millones de dólares, y el gobierno planea comprar también unos 250.000 millones de dólares en acciones de los principales bancos.
En Europa el gobierno alemán ayudó a rescatar al prestamista de hipotecas Hypo Real Estate y en Gran Bretaña se nacionalizó parcialmente al banco de préstamos Bradford & Bingley.
El director general de ING España y miembro de su Consejo Ejecutivo Mundial, César González Bueno, defendió la decisión de las autoridades para inyectar esos miles de millones de euros en deuda subordinada para hacer todavía más solvente una entidad que lo es en grado extremo, aunque reconoció que la desgracia había sido que este anuncio llegó tarde y no dio tiempo para asimilar cuánto de novedosa y de positiva es la inyección de dinero, reportó el domingo la agencia Europa Press tras el aviso de la ayuda gubernamental.
Bueno se mostró convencido de que el desempeñó de las acciones de ING en la jornada del lunes sería favorable, a pesar de que esto era difícil de predecir, informó la agencia.
Por otro lado, la entidad financiera, con oficinas centrales en Amsterdam, dijo que cancelará los dividendos del resto del año y que está revisando los sueldos de sus ejecutivos.
Como parte del acuerdo el gobierno nombrará a dos integrantes de la junta supervisora de la compañía.
También comprará 1.000 millones de acciones recién emitidas, sin voto, con derechos especiales por 10 euros (13,43 dólares) la papeleta. Las acciones obtendrán al menos 8,5% de interés, una vez que ING vuelva a pagar dividendos, y esa cantidad irá aumentado progresivamente cada año. Sin embargo, la empresa puede volver a comprar las acciones a 15 euros (20,14 dólares).
Otra de las condiciones será que el presidente de ING, Michel Tilmantm, y otros ejecutivos de la empresa no podrán recibir más de un año de sueldo como compensación si son despedidos.
Las acciones del grupo financiero cayeron el viernes en el mercado bursátil de la capital holandesa debido a rumores de que a la entidad financiera le hacía falta capitalizarse, y cerraron con una pérdida del 27% en 7,34 euros (9,86 dólares). Las acciones de la compañía intercambiadas en Estados Unidos enfrentaron pérdidas similares en la Bolsa de Valores de Nueva York.
ING culpó el viernes a la crisis financiera global de los males que padece. Dijo que reportaría sus números rojos en el trimestre -los primeros en 50 años- debido a pérdidas de 2.000 millones de euros (2.680 millones de dólares) en inversiones, amortización de activos y provisiones adicionales por préstamos que no ha podido cobrar.
En marzo, ING fue descrita como una de las 20 mejores compañías de servicios financieros del mundo en términos de capitalización de mercado. Sin embargo, desde entonces sus acciones han perdido casi tres cuartos de su valor.
En un comunicado el viernes, ING anunció que a partir del 30 de septiembre, sus operaciones bancarias están dentro de los índices de solvencia buscados y que retuvo la categoría crediticia AA, de bajo riesgo.
Este mes, el gobierno holandés estableció un fondo de 20.000 millones de euros (27.000 millones de dólares) para rescatar a compañías financieras en problemas.
No se especificó cómo se distribuirá el dinero, pero el ministro de Finanzas anunció que los términos serán estrictos y que las compañías que pidiesen dinero tendrían que recortar los bonos de los ejecutivos.
Entre las principales compañías financieras que cotizan en bolsa, Fortis NV fue nacionalizada después de su fallida adquisición de ABN Amro. ABN también fue nacionalizada.
Después de ING, sólo Aegon NV, una aseguradora con vastas operaciones en Estados Unidos y Gran Bretaña, no ha recibido inyecciones de capital por parte del gobierno.