El candidato presidencial republicano John McCain se presentó este domingo como un defensor de la clase media y de los pequeños empresarios, un sector vital para la economía del país.
Si soy elegido como presidente, no elevaré los impuestos para las empresas pequeñas, como claramente quiere hace el senador (Barack) Obama, obligándolas así a eliminar empleos, dijo McCain sobre su oponente demócrata durante un acto de campaña en la Universidad Otterbein.
McCain avanzó desde los suburbios de Columbus en dirección norte hacia Toledo, donde vive Joe el plomero Wurzelbacher, quien podría ser pieza clave dentro de los esfuerzos del candidato presidencial republicano y su campaña por ganarse este importante estado indeciso y sus 20 votos electorales.
El plomero oriundo de Holland, Ohio, se encontraba en Nueva York hablando con periodistas y acompañado por su familia. McCain ha estado haciendo alusión a él luego de convertirlo en el punto focal del debate con Obama.
McCain también menciona a Wurzelbacher en sus actos de campaña, luego de que el plomero fuera captado por las cámaras al preguntarle a Obama si su plan fiscal le impediría comprar el pequeño taller de plomería donde trabaja.
Aunque algunos análisis señalan que Wurzelbacher tendría mejor suerte con el plan de Obama que el de McCain, éste ha criticado a Obama por señalar que aunque sus políticas podrían forzar a muchos trabajadores a pagar más impuestos, éstos estaban diseñados para repartir la riqueza al estar enfocados solamente hacia familias que ganan más de 250.000 dólares al año.
El senador Obama está más interesado en controlar quién se queda con tu parte del pastel que en hacerlo crecer, dijo McCain ante varios miles de personas.
Fue vitoreado cuando dijo que estaba realizando campaña a nombre de Joe el plomero, y Rose la maestra, y Phil el albañil y Wendy la mesera.
Previamente el sábado, el senador se quejó de que las amplias sumas de dinero que ha podido reunir Obama ponen en riesgo las reformas al financiamiento electoral posteriores al escándalo de Watergate.
En declaraciones para la televisora Fox, horas antes de que la campaña de Obama informara haber reunido la cifra histórica de 150 millones de dólares durante septiembre, McCain dijo que la suma reunida por su rival demócrata en su totalidad, 605 millones de dólares, muestra que se ha roto la presa que contenía la recaudación de fondos para futuras campañas.