Cuarenta y un hitos se reubicaron este año para proteger la zona de las invasiones.
El trino de los pájaros se escucha con insistencia en el campamento que tiene la compañía Hidalgo & Hidalgo en el Bosque Protector Cerro Colorado, en el norte de Guayaquil.
Un suave silbido está presente en gran parte de esta zona de reserva, pese a que muchas de las aves que ahí habitaban tuvieron que alzar el vuelo tras la destrucción de su hábitat a manos de quienes dirigían nuevos asentamientos informales.
En esta zona, que debe su nombre al color rojizo de su suelo arcilloso, macizo, y arena limo arcillosa en la parte que colinda con el río Daule, existen 86 especies de aves que pertenecen a 36 familias diferentes.
Sin embargo, por las constantes invasiones que se han registrado en Cerro Colorado desde el 2003, aves como la pava de monte, la perdiz, el perico cachetirrojo y el perico cachetigrís están en peligro de extinción, como indica un informe de Fundación Natura.
Raúl Carvajal, director de Gestión Ambiental de esta institución, explica que el ingreso ilegal a este hábitat ha provocado que los animales se desplacen hacia sectores colindantes, al sentirse afectados por el fuego, humo y los disturbios generados por los invasores.
Esta zona de reserva ha sido el hábitat natural de la zarigüeya de orejas negras o zorro común, del perico ligero y de la ardilla sabanera de Guayaquil.
En los intentos de ocupación fueron agredidas plantas, muchas de estas endémicas de Cerro Colorado, otras sembradas hace tres años y otro grupo este año por parte de estudiantes.
Según Mauricio Velásquez, director de Medio Ambiente del Municipio de Guayaquil, alrededor del 40% de las 325,43 hectáreas que posee Cerro Colorado han sufrido daños debido a invasiones e incendios.
Desde que fue declarada área protegida –en el 2003– se han registrado 19 invasiones que derivaron en desalojos.
Pero han dejado sus huellas. En septiembre del 2005, un incendio causó daños en 100 hectáreas. El reporte de técnicos del Municipio y de Fundación Natura coincide en que se relacionan con los que habían sido provocados por invasores.
Peligro por rellenos
Los intentos de apropiación ilegal de terrenos también han afectado a la zona de reserva, por los rellenos en la ribera del río Daule que han realizado quienes han tomado posesión de espacios cercanos a esta, como sucede con Riberas de Los Vergeles, ubicada frente a Los Geranios.
Esta semana, la autoridad ambiental detectó que los invasores de estos terrenos habían rellenado con material arcilloso y lodo, mezclado con basura, la zona ocupada, para evitar inundarse en el próximo invierno.
Velásquez advierte que esto causaría daños a la hidrología de Cerro Colorado, que posee quebradas irregulares las cuales, según un estudio realizado por Fundación Natura, desembocan durante el invierno en el río Daule, el mayor sistema hídrico asociado al bosque protector.
Durante una inspección, el director de Medio Ambiente pidió a quienes se encuentran en estos terrenos que no continúen afectando la zona, pues el lugar no es habitable, ya que es un área inundable por su cercanía con el río Daule.
Un problema más: en el campamento de la compañía Hidalgo & Hidalgo que se encuentra dentro de la reserva ecológica se acumulan restos de hormigón y tanques oxidados.
Durante la inspección, el funcionario municipal solicitó que un empleado de la compañía retirara el material de relleno que había en el lugar. “Lo haremos”, le respondieron.
Cronología
1 de diciembre del 2004
Fundación Natura alerta que 85 especies de aves podrían desaparecer por los incendios provocados por las invasiones.
1 de junio del 2005
La Policía Nacional desaloja a 60 familias que ocupaban zonas altas de Cerro Colorado.
4 de septiembre del 2005
Un incendio provocado daña 100 hectáreas de la reserva.
6 de diciembre del 2007
Otra invasión de cerca de 100 personas se registró a la altura de la cantera Luzagui.
29 de septiembre del 2008
600 personas se instalaron en el bloque dos de Cerro Colorado, afectando nueve hectáreas de la reserva.