La oposición pide respetar la Ley de Amnistía a los combatientes, firmada en 1967.
Líderes conservadores españoles criticaron ayer la decisión del juez Baltasar Garzón de investigar la suerte de más de cien mil desaparecidos en la Guerra Civil y el franquismo, mientras grupos de izquierda acusaron al gobierno socialista de obstaculizar la investigación.
El fundador del derechista Partido Popular (PP), Manuel Fraga, que tuvo cargos de responsabilidad en los últimos años de la dictadura de Franco, tachó la decisión de “disparate”, “puesto que ya hubo leyes de amnistía”, y señaló que “políticamente es un error gravísimo” resucitar esa tragedia.
El líder de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, criticó la “actitud hipócrita” del gobierno por defender a Garzón a la vez que “obstaculiza la labor de la Justicia”.
“Esta decisión judicial solo va a sembrar discordia”, señala el diario conservador ABC que pide extender la investigación a los crímenes del bando republicano contra filas franquistas.
“Solo cabe recordar un principio de cualquier democracia: ningún Estado puede borrar sus propios crímenes”, resume por el contrario El País.
José Álvarez Junco, analista de la Universidad Complutense de Madrid, recordó que en la Guerra Civil, tanto la izquierda como la derecha emprendieron un plan sistemático de exterminar al adversario. Los unos matando al cura por ser cura y los otros a “los rojos”, la gente que no iba a misa o que se había casado por lo civil...”.
“A eso se suman los muertos después de la guerra, de un solo lado, pues el franquismo sigue ejecutando por muchos años”, y “los de la transición”, al intentar restablecer las libertades democráticas”, dice Álvarez.