El Congreso bicameral de Bolivia comenzó a sesionar este sábado para aprobar una ley de convocatoria a referendo sobre la nueva Constitución, mientras una marcha de campesinos oficialistas se acerca a La Paz para presionar al Legislativo a viabilizar esta norma, constató la AFP.
Un total de 113 diputados, de un total de 130, y 25 senadores, de 27, entre oficialistas y opositores, asistieron al inicio de las deliberaciones públicas en la sede del poder Legislativo, en la plaza de Armas de La Paz.
El senador Ricardo Díaz, del gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS), la principal fuerza del Congreso, informó que "el objetivo es aprobar la ley de convocatoria a referéndum", mientras una comisión interpartidaria seguirá discutiendo qué cambios introducir a la Carta Magna.
Esa ley sobre el plebiscito requiere de dos tercios (105 de 157) de votos del Congreso que el oficialismo no posee y que por ello está obligado a pactar con fuerzas políticas de derecha y centroderecha, aunque no se descarta que el MAS argumente que sólo necesita de simple mayoría (79 votos), si no logra convencer a sus adversarios.
El oficialismo cuenta con 84 votos y tres fuerzas opositoras suman 73.
Sobre el Parlamento existe la manifiesta presión que ejercen miles de campesinos, indígenas y obreros progubernamentales que marchan desde el lunes hacia la ciudad de La Paz, por una carretera andina, para forzar al Parlamento a aprobar la ley para el plebiscito.
Los marchistas, estimados entre 10.000 y 12.000 según medios de prensa locales, llegarían el lunes a la capital política de Bolivia, para enfilarse al Congreso e incluso han amenazado con tomar por la fuerza el poder Legislativo si no aprueban la ley.
La nueva Constitución es vital para el presidente Evo Morales que piensa con ella consolidar su política gubernamental, de corte indígena y estatista.