Corrupción
Un empresario venezolano admitió ayer haber pagado con su socio decenas de millones de dólares de sobornos a militares, gobernadores y funcionarios de la administración de Hugo Chávez para obtener contratos multimillonarios.
Carlos Kauffmann y Franklin Durán están acusados de asociarse para ocultar que 800.000 dólares de un maletín confiscado en Buenos Aires al empresario venezolano, Guido Antonini Wilson, estaban supuestamente destinados a financiar la campaña política de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández.
Kauffmann expresó que eran socios desde hacía unos diez años y compartían en partes iguales los negocios y que ambos estaban seguros de que si lograban encubrir el escándalo del maletín, recibirían “grandes contratos y sumas de dinero”.
Según la fiscalía, Kauffmann, Durán y otros tres acusados actuaron ilegalmente como agentes del Gobierno venezolano para ocultar que el dinero del maletín era uno de muchos envíos de Chávez a la campaña de Fernández.
La declaración fue hecha ante la jueza Joan Lenard, quien debe decidir si permitirá o no que el testimonio sea oído por los jurados ante acusaciones de que Durán fue inducido por el FBI y el Gobierno de EE.UU. a involucrarse con el escándalo del maletín.
El empresario reveló que junto con Durán pagaron millones de dólares de sobornos a la Guardia Nacional de Venezuela y los ministerios de Finanzas y Educación para mantener los negocios que realizaban con estas instituciones.
Kauffmann indicó que sus contactos eran funcionarios de altos cargos como el general Víctor Medina, quien administraba las finanzas de la Guardia Nacional; los gobernadores de los estados de Cojedes, Jhonny Yánez Rangel; y Vargas, Antonio Rodríguez; y el ex ministro de Finanzas, Tobías Nobrega.
Indicó que colocaron el dinero del estado de Cojedes en bancos y recibieron el 10% del monto, mientras que otro 35% se daba como sobornos a altos funcionarios del Estado, entre ellos a Yánez Rangel.
Afirmó también que entre el 2000 y el 2008 recibieron 30 millones de dólares por negocios de construcción con el estado de Vargas y pagaron el 10% de ese dinero en sobornos a dos funcionarios de ese estado.
Agregó que entre 1998 y el 2001 depositaron el dinero del presupuesto para la Guardia Nacional en bancos y se quedaron con el 10%.
Confesó que ganaron 100 millones de dólares en una operación que reestructuró la deuda de Venezuela y pagaron alrededor de 23,8 millones en sobornos a cuatro funcionarios: el ex viceministro de Finanzas, Jesús Bermúdez; el director de Crédito Público, Alejandro Dopazo; el consejero financiero Lenin Aguilera y Nobrega.
Kauffmann decidió cooperar con las autoridades de EE.UU. para que le reduzcan su condena. Durán, en cambio, es el único acusado que se declaró inocente y por eso enfrenta un juicio. Si es declarado culpable cumpliría 15 años de prisión.