Desorganización urbanística, ataques delincuenciales y tensiones políticas generadas por intereses personales, son tres problemas que detectan representantes barriales, empresarios, analistas y autoridades.
Ellos atribuyen a estas causas el estancamiento del progreso en Portoviejo, que hoy conmemora 188 años de independencia política.
Con una población que sobrepasa los 240 mil habitantes (el 30% reside en la zona rural), Portoviejo se levanta en una extensión de 10 mil hectáreas, de las cuales solo la mitad está considerada para ser habitada, según un estudio del departamento de Planeamiento Urbano del Cabildo local.
Y si reconocen que en los actuales momentos, con la implementación de los planes maestros de agua potable y alcantarillado pluvial, la ciudad experimenta un cambio, sus dirigentes también coinciden en que mientras existan celos políticos, toda intención de cambio puede estancarse.
Johnny Cevallos, presidente de la Junta Parroquial Andrés de Vera (que aglutina a más 60 mil habitantes), dice que la situación política divide a los portovejenses, y asegura que casi nadie quiere que algún dirigente emita su criterio, pues lo avizoran como un potencial candidato político “a quien hay que frenar”.
Atenaida Cedeño (Prian), concejala de Portoviejo, coincide en que la política ha generado más rencillas. También cree que el desorden urbanístico ha sido una materia pendiente de las autoridades, quienes poco o nada hicieron por cambiar la imagen pueblerina que proyecta el centro.
Portoviejo también experimenta problemas de incremento delincuencial.
Lo positivo
“No todo es negativo en Portoviejo”, asegura Walter Andrade, empresario bancario, quien reconoce que la ciudad está en proceso de recuperación, y se demuestra con el interés de empresarios por invertir en la ciudad.
La inseguridad
Una dificultad es la inseguridad. Este año se han dado 40 muertes violentas.