Benedicto XVI escuchó ayer al arzobispo de Guayaquil, Antonio Arregui, quien denunció que cuando la Iglesia criticó la Constitución hubo una reacción muy fuerte del régimen.
El papa Benedicto XVI dio un tácito apoyo a la defensa que los obispos ecuatorianos han hecho de la familia basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, y la vida en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural.
En la reunión, que ocurre cada cinco años, Benedicto XVI les agradeció la labor que efectúan “para reclamar la atención de la sociedad sobre aquellos valores que hacen la vida humana más justa y solidaria”.
Al exponer en la cita el presidente de la Conferencia Episcopal del Ecuador, monseñor Antonio Arregui, acusó al gobierno de Rafael Correa de haber lanzado una agresiva campaña contra la Iglesia.
“Se quiso degradar nuestro magisterio, al calificarlo como político y servidor de la oposición, mediante una propaganda millonaria de contenido tan agresivo como inexacto”, afirmó Arregui.
Constitución.
El papa Benedicto XVI exhortó a los obispos ecuatorianos a defender la familia basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, y la vida en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural; y destacó la “responsabilidad” de los padres en la educación moral de sus hijos.
Así lo manifestó en el discurso que dirigió a los prelados que se encuentran en esta ciudad para la visita ad limina apostolorum, que están obligados a realizar cada cinco años todos los obispos del mundo.
Benedicto XVI les agradeció la labor que efectúan “para reclamar la atención de la sociedad sobre aquellos valores que hacen la vida humana más justa y solidaria”.
El Papa aseguró que Ecuador necesita “un laicado maduro comprometido” y animó a los obispos a prestar una atención especial a los que pasan necesidades, los ancianos, los niños, los emigrantes y las mujeres abandonadas o maltratadas.
A su turno, el presidente de la Conferencia Episcopal del Ecuador, monseñor Antonio Arregui, acusó al Gobierno de haber lanzado una agresiva campaña contra la Iglesia.
Arregui dijo que cuando la Conferencia Episcopal criticó algunos aspectos de la reforma constitucional se produjo una reacción muy fuerte por parte del régimen de Rafael Correa.
“Se quiso degradar nuestro magisterio, al calificarlo como político y servidor de la oposición, mediante una propaganda millonaria de contenido tan agresivo como inexacto”, afirmó el obispo.
Señaló, por otra parte, que la mitad de su población activa está inmersa en el indigno espacio de la subocupación y la desocupación.
Manifestó que ello se ha producido a pesar de los centenares de miles que han emigrado en busca de mejores oportunidades, una experiencia frecuentemente traumática porque es forzada, sujeta a la dura realidad del tráfico de personas, mal acogida por las leyes de los estados receptores, destructora de familias.
El país atraviesa, insistió el obispo, una prolongada crisis, cuya raíz hemos situado en el plano moral.
La delegación de obispos que viajó a Roma para participar en la ceremonia de canonización de Narcisa de Jesús Martillo Morán, tercera de los santos ecuatorianos, tiene previsto regresar este fin de semana.
TEXTUALES: De los religiosos
Benedicto XVI
Sumo Pontífice
“Hay que transmitir a las nuevas generaciones los valores humanos”.
Antonio Arregui
Arzobispo de Guayaquil
“La crisis ha provocado una incesante petición popular de cambios que permitan superar las indignas condiciones de vida”.
Detalles
Gobierno aludido
Silencio
Hasta anoche no hubo reacción oficial del Gobierno nacional por la denuncia de Arregui en la Santa Sede.