- OCT. 17, 2008 - Foto - Música - EL UNIVERSO
Ismael Serrano, cantautor español que visita el país y que ha popularizado composiciones como Papá, cuéntame otra vez.
El Teatro Nacional de la Casa de la Cultura de Quito es el escenario donde el cantautor ibérico se presenta hoy. Entradas: 30, 40, 50 y 60 dólares.
Sueños de un hombre despierto se titula la producción discográfica con la que llega al país Ismael Serrano, el cantautor español que ayer tenía previsto pisar territorio ecuatoriano para ofrecer hoy un concierto en el Teatro Nacional de la Casa de la Cultura de Quito.
La cita con sus seguidores es a las 21:00 y tiene como artista local invitado a Juan José Vera. El cantante ibérico cumple una gira promocional por Latinoamérica. Antes de Ecuador actuó en Argentina y Guatemala, y luego irá a Colombia y Perú.
Ismael Serrano pertenece a la generación de cantautores que surgió en la década de los noventa. Sus letras hablan del amor, el desamor y la reinvindicación; reconoce como sus influencias a las composiciones de Joan Manuel Serrat, Luis Eduardo Aute, Joaquín Sabina y Silvio Rodríguez, y de poetas como Luis García Montero y Mario Benedetti.
Nacido en Madrid el 9 de marzo de 1974, Ismael Serrano estudió Física en la Universidad Complutense de la capital española. En 1997 grabó su primer disco. Lo tituló Atrapados en azul y en sus temas recuperó la canción protesta, la cual incluye el tema éxito Papá, cuéntame otra vez.
Su segundo material lo editó en 1998 y lo llamó La memoria de los peces, con sencillos como Últimamente, Tierna y dulce historia de amor, Vine del norte y A las madres de mayo, estos dos últimos inspirados en los problemas de América del Sur.
En el 2000 publicó Los paraísos desiertos, álbum que evidenció su evolución musical e introdujo ritmos como el jazz, lo que le permitió ganar premios Goya a la Mejor Canción Original por Km 0, canción incluida en la banda sonora de la película del mismo nombre.
Su cuarto álbum fue La traición de Wendy, que llegó en el 2002 con mezclas de bossa nova, jazz y blues. Con los atentados del 11-S y el inicio de la guerra de Iraq, en marzo del 2003, el artista encontró nuevos temas para su música reivindicativa, y compuso Aquella tarde y Zona Cero.
En el 2005 grabó Naves, su quinto álbum, con las canciones El virus del miedo y Dulce memoria. En el 2006 sacó a la venta El viaje de Rosetta, y el año pasado, luego de crear el sello discográfico Pequod, el CD Hechos de nubes.
En Sueños de un hombre despierto, su reciente material, constan composiciones como Casandra, Canción para un viejo amigo, Nana para un niño indígena, Somos, Testamento vital, Sesión continua, Amores imposibles y Si se callase el ruido.