El secuestro más largo de la historia del estado de Sao Paulo terminó este viernes tras más de 100 horas cuando la policía invadió un pequeño apartamento de la localidad de San Andrés donde un joven tenía cautivas a su ex novia de 15 años y una amiga.
La esperada operación policial acabó con el arresto de Lindemberg Fernandes (22 años), quien había entrado al apartamento de su ex novia, en Santo André (Gran Sao Paulo), al mediodía del lunes cuando la adolescente estudiaba con dos amigos y una amiga.
Un grupo especial de la policía hizo explotar la puerta del apartamento mientras otros efectivos irrumpieron por una ventana tras subir por una escalera. Se escucharon varios estampidos, pero no se sabe aún si fueron disparos.
El joven estaba armado con dos pistolas y una bolsa llena de municiones y había disparado varias veces por una ventana.
Un nutrido operativo con decenas de patrullas y efectivos rodeaba el área acompañados por una multitud de periodistas, en un caso que ganó la atención de la sociedad y los medios brasileños en los últimos días.
Las dos rehenes fueron conducidas en ambulancia a un hospital para ser revisadas y según la televisión estaban heridas, mientras el joven fue conducido por en una camioneta policial a una comisaría.
Fernandes estaba insatisfecho con la decisión de la adolescente de poner fin al relacionamiento y se mantuvo firme pese al rodeo de la policía y grupos especiales, que bajo críticas demoraron la invasión estirando sin éxito la negociación para su rendición en busca de evitar derramamiento de sangre.
Además, la policía sufrió fuertes críticas luego que el jueves devolvió a una rehén como "estrategia" negociadora.
El lunes Fernandes había liberado a los dos muchachos, pero mantuvo a las mujeres. La amiga fue dejada en libertad el martes, sin embargo, para asombro de los presentes y los televidentes, la policía la hizo volver al apartamento.