El magnate estadounidense Warren Buffett, que ha aprovechado la crisis financiera para multiplicar los negocios bursátiles, "compra estadounidense", ya que apuesta al futuro de las empresas nacionales, explicó en una columna en el New York Times de este viernes.
La crisis financiera, que se extiende a los otros sectores de la economía, hará que "a corto plazo, el desempleo aumentará, la actividad de las empresas se debilitará y los títulos de los diarios seguirán asustando", indicó en su columna.
"Es por eso... que compro acciones estadounidenses", añadió Buffett, de 78 años, que explica esta aparente paradoja bajo el título "Compre estadounidense. Es lo que yo hago". "Una regla simple dicta mis compras: ser temeroso cuando los otros son codiciosos y codicioso cuando los otros son temerosos. Y lo que es seguro es que el temor está extendido en este momento y paraliza incluso a los inversores aguerridos".
Buffett apuesta al efecto del tiempo: "los temores sobre la prosperidad a largo plazo de numerosas empresas nacionales en buena salud no tienen sentido", afirmó quien recibe el sobrenombre de "el oráculo de Omaha", en referencia al pueblo de Nebraska (centro) donde vive. "A corto plazo, las malas noticias son las mejores amigas del inversor. Permiten comprar rebajado un trozo del futuro de Estados Unidos".
A largo plazo, "las noticias sobre la bolsa serán buenas", predijo, reconociendo no saber cómo evolucionarán los mercados de acciones en un mes o un año.
El holding de Buffett, Berkshire Hathaway, invirtió en las últimas semanas miles de millones de dólares, unos 4.700 millones en la compañía eléctrica Constellation Energy, 5.000 millones en el banco Goldman Sachs y 3.000 millones en General Electric.