El ministro de Minas y Energía de Brasil, Edison Lobao, reaccionó hoy con ironía al anuncio de Ecuador de que expulsará a la empresa brasileña Furnas, tras haber ordenado la salida del país de la constructora Odebrecht.
"No se puede expulsar al viento. No hay instalaciones físicas de Furnas en Ecuador, ni empleados ni nada", dijo Lobao a los periodistas después de conocer las intenciones del Gobierno de Rafael Correa.
Ecuador expulsó la semana pasada a Odebrecht debido a lo que calificó de incumplimiento de contrato respecto a la represa hidroeléctrica de San Francisco, que la empresa brasileña construyó en esa nación andina.
Esta semana, el presidente Correa dijo que haría lo propio con Furnas, que era la responsable de supervisar la construcción de la hidroeléctrica, inaugurada a fines del 2007 y fuera de operaciones desde junio pasado por daños estructurales.
El Gobierno ecuatoriano también ha barajado la posibilidad de nacionalizar los campos petroleros que opera la estatal brasileña Petrobras si ésta no aceptar modificar su contratos en ese país en función de las nuevas políticas de hidrocarburos.
En opinión de Lobao, Correa "puede hacer lo que bien entienda, pues es presidente de un país soberano". Sin embargo, consideró que "no hará nada de eso", pues Petrobras está en Ecuador "para ayudar", aunque indicó que "si la empresa no es bienvenida, deberá haber una solución civilizada".
Lobao declaró que "basta con que el Gobierno de Ecuador diga que no quiere a Petrobras allá, para que la empresa salga".
Acotó, no obstante, que la empresa brasileña tendrá que ser indemnizada por sus inversiones en esa nación andina, cifradas en unos 500 millones de dólares.
Lobao minimizó los problemas entre Brasil y Ecuador y afirmó que "no son tan graves como las declaraciones procuran demostrar", pero apuntó que "hay un poco de cohetería política".
Según el ministro, las diferencias actuales serán solucionadas y no habrá consecuencias para el proceso de integración energética que está en marcha en Suramérica.
"Estos pequeños embrollos no pueden constituir un obstáculo para la integración suramericana", afirmó.