Inmigrantes, tanto indocumentados como legales, aportan 1.600 millones de dólares anuales a la economía de este estado del norte y son un componente crucial de la mano de obra, según un estudio de la Universidad de Nebraska en Omaha conocido este miércoles.
Directivos del Departamento de Estudios Latinos y Latinoamericanos dijeron que el estudio era la primera evaluación cuantitativa de los aportes de inmigrantes a la economía de Nebraska.
Los datos disponibles no permitieron a los autores discriminar el aporte económico de los indocumentados del de los inmigrantes legales.
Pero el trabajo infiere algunas conclusiones, y la primera de ellas es que los indocumentados en general tienen trabajo y aportan a la producción, el empleo y los impuestos en medida similar a los legales.
Además, sería razonable concluir que los aportes económicos de los inmigrantes no autorizados tienen mayor probabilidad de ser subbestimados, y que sus costos públicos probablemente son inferiores que los de los inmigrantes autorizados y los nativos en su conjunto, dice un borrador del estudio.
El autor, Christopher Decker, profesor adjunto de ciencias económicas, no estaba disponible para responder a preguntas sobre el estudio, lo mismo que su coautor Jerry Deichert y la directora del departamento Lourdes Gouveia.
Según un borrador que resume las conclusiones principales, los inmigrantes crearon 12.000 empleos en todos los sectores de la economía de Nebraska en 2006.
La pérdida de la mano de obra extranjera le costaría al estado 13.500 millones de dólares y miles de empleos.
La pérdida de los inmigrantes sería devastadora para la economía estatal, en particular las comunidades cuyas industrias depender de la inyección de una mano de obra nueva y joven y una generación de niños dispuestos a permanecer en esas comunidades, según el estudio.
Los inmigrantes constituyen el 5,6% de la población estatal, un aumento del 33% con respecto a 2000. Pero los inmigrantes representan apenas el 4,3% de los costos del sector público a la fecha.