Habitantes del norte y sur de la ciudad fueron sorprendidos por la inusual precipitación.
Esperando un bus frente al c.c. San Marino, Jennifer Holguín culpaba anoche a la llovizna por la demora del colectivo que la debía trasladar a su casa.
Como ella, cientos de guayaquileños se extrañaron por la ligera e inusual precipitación que cayó en varios puntos de la ciudad desde las 18:30 hasta cerca de las 20:00.
“El comercio se pone flojo y por estos cambios de clima vienen las enfermedades”, comentó Jenny Heredia, comerciante que labora entre las calles Lorenzo de Garaycoa y Luque.
La falta de abrigo preocupó al policía Carlos Chóez, que cumplía su ronda por el norte de la ciudad. Señaló que durante las lluvias aumenta el riesgo de accidentes de tránsito porque las personas se ponen ansiosas por llegar a sus casas.
Raúl Mejía, técnico del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), dijo que las lloviznas esporádicas continuarán durante los próximos tres meses. La causa, según Mejía, por efecto “de una actividad proveniente de la cuenca amazónica que traspasa la cordillera andina haciendo que nos lleguen pequeños remanentes de humedad”.
Sin embargo, no sobrepasaría un milímetro.
Algunos de los sectores donde se sintió la llovizna fueron las ciudadelas Urdesa, Alborada, Kennedy y puntos del centro de la ciudad.