En la catedral de Quito se realiza la velación del prelado. Se anuncia su sepelio para hoy.
La Iglesia católica del país está de luto. Ayer murió el cardenal Antonio González Zumárraga, arzobispo emérito de Quito y presidente de honor de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, a los 83 años, víctima de un cáncer de estómago.
El prelado nació en el cantón Pujilí, Cotopaxi, el 18 de marzo de 1925.
Se ordenó como sacerdote en 1951 en el Seminario Mayor San José de Quito y posteriormente obtuvo un doctorado en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad Eclesiástica de Salamanca, España.
El 11 de noviembre de 1995 fue nombrado por la Santa Sede primado del Ecuador y como tal participó en el 2005, junto a otros cardenales, en la elección del papa Benedicto XVI.
Falleció a las 05:30 en su casa en el Valle de los Chillos, Sangolquí, acompañado de sus familiares cercanos.
Los restos son velados desde ayer en la Catedral Metropolitana de Quito, en donde se instaló una capilla ardiente.
Cerca de allí, decenas de estudiantes de los colegios Luis Fidel Martínez y Cardenal de la Torre formaron una calle de honor en la avenida García Moreno para el ingreso del féretro, mientras sonaban las campanas de las iglesias del Centro Histórico.
Catorce sacerdotes celebraron una ceremonia religiosa en memoria de la máxima autoridad eclesiástica del país.
Monseñor Hugo Reinoso, durante la homilía, exteriorizó la tristeza y dolor de la Iglesia católica por la “irreparable pérdida de un pastor ejemplo de gratitud y comprensión”.
En el sencillo ataúd de madera color café ubicado en el centro de la Catedral, se colocaron las insignias episcopales (mitra y báculo) que representan el apostolado de los sacerdotes.
La últimas declaraciones públicas las realizó el 13 de agosto pasado.
Pese a las dificultades por las consecuencias de la enfermedad, defendió la posición de la cúpula de la Iglesia católica ante la crisis que se desató con el Gobierno por el contenido de la nueva Constitución.
En ese momento el Cardenal justificó ciertas acciones particulares del clero en la vida política del país. “La Iglesia tiene que, incluso, intervenir en política para dar orientaciones morales, a fin de que esta acción política pueda ser bien enderezada”, dijo.
En ese mes González presidió el III Congreso Americano Misionero de la Iglesia Católica, que reunió en Quito a obispos, sacerdotes y miles de fieles de todo el mundo.
El cardenal González es recordado por su “generosa y fecunda” entrega a los demás y por contribuir “en la Tierra con fidelidad y abnegación al servicio de la Iglesia”, señaló la Conferencia Episcopal Ecuatoriana en un comunicado.
“Este ilustre y querido pastor de la Iglesia ecuatoriana se destacó en varios campos, tanto eclesiásticos como docentes”, señala la Conferencia, al recordar que los obispos de Ecuador, de visita en Roma por la canonización de Narcisa de Jesús, celebraron una misa en memoria del Cardenal.
Anoche el presidente Rafael Correa asistió a la Catedral de Quito para ofrecer las condolencias a familiares del Cardenal, de quien dijo “fue un gran ser humano”.
La misa de exequias es hoy a las 12:00 y su inhumación será en una cripta de la Catedral, en donde reposan también los restos de Antonio José de Sucre.
Detalles
Religiosas
Luto
El alcalde de Pujilí, Marcelo Arroyo, declaró tres días de luto por la muerte del cardenal Antonio González, quien nació en este cantón de la provincia de Cotopaxi.
Homilía
La misa de exequias será celebrada por monseñor Guido Ottonello, nuncio apostólico del Ecuador, y Mario Ruiz Navas, ex presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.
Ausencias
La mayoría de obispos no estarán presentes porque permanecen en Roma, adonde asistieron por la ceremonia de santificación de Narcisa de Jesús Martillo.