- OCT. 14, 2008 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
A la hora de aderezar una ensalada contamos con una gran gama de productos: vinagre, aceite de oliva, limón, mostaza, salsas preparadas, maní, etc.
Cuando estamos a dieta lo obvio es elegir aquellos aderezos que presentan ninguna o pocas calorías. El limón, el vinagre y la mostaza son claros ejemplos de esto.
También podemos escoger aderezos a base de yogur, en vez de utilizar mayonesa, y mezclarlos con albahaca u otras hierbas frescas que le den sabor.
Sin embargo, cuando se trata de utilizar aceite, la gente suele ser más cautelosa debido a su contenido en calorías. Digamos que, en proporción, una cucharada grande de aceite tendrá 90 calorías.
Pero en nutrición no todo es tan sencillo. Últimas investigaciones apuntan a que aquellas personas que abusan de salsas o aderezos light terminan consumiendo más calorías que quienes añaden aceite. ¿Por qué?
Probablemente “porque los aderezos sin calorías no llenan y buscamos llenarnos con otros alimentos”.
Es importante recordar que el aceite es un saciante natural que hace que nos llenemos antes de tiempo. Utilizarlo de dos a tres veces por semana no significará consumir más calorías si pensamos que disminuye el hambre y crea el efecto contrario. Más aún, recomiendo mezclar el aceite con hierbas tales como el romero, orégano, eneldo, etc., que por aromatizar también son eficaces en saciar de antemano.