- OCT. 14, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
Vecinas de Carmen Avecilla recolectaron dinero, en la isla Trinitaria, para ayudar a pagar los gastos fúnebres.
Detenido
Vicente Enrique Anchundia Chávez, de 43 años, fue aprehendido el pasado domingo, a las 12:30, luego de arrollar a dos mujeres, en el km 19,5 de la vía Perimetral, con su camioneta Mazda, de placa GFI-815.
Las víctimas, Gabilla Margarita Lamilla Jiménez, de 47 años; y su hija Carmen Avecilla Lamilla, de 24; fallecieron tras ser lanzadas 28 metros sobre la calzada por la camioneta.
Testigos relataron que las mujeres caminaban por la cuneta, en sentido noreste-sureste, cuando el vehículo invadió la zona y las impactó.
Anchundia fue capturado por elementos de la Policía en la vía a Daule, a la altura del motel Los Pinos, cuando intentaba huir en su camioneta, luego fue trasladado a la prevención de Tránsito Nº 6, en Durán.
Según el parte elaborado por la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG), Anchundia conducía ebrio.
Las pruebas psisomáticas confirmaron que el causante del accidente tenía 3.060 grados de alcohol por cada litro de sangre, cuando el mínimo permitido por la ley es 0.80.
Mientras, familiares de las víctimas exigieron justicia por la muerte de las mujeres.
Xavier Ortega Melo, esposo de Carmen Avecilla, expresó que ese día fueron a visitar a su suegra (Gabilla Lamilla) a Pascuales, donde vivía con su esposo, Manuel Rizzo.
“Mi esposa salió con su mamá a comprar una brocha”, explicó Ortega, quien se quedó en la vivienda, ubicada en la mz. 470 de la coop. San Nicolás.
La mañana de ayer Miriam Melo, suegra de Avecilla, se mostraba desconsolada en el portal de su vivienda, en la coop. Luchar y Vencer, de la isla Trinitaria, en el sur, donde velaban a su nuera.
Con un retrato entre sus brazos exigió justicia. “Ese hombre no puede salir en libertad después de lo que hizo”, exclamó la mujer, quien recordó que su hijo, Xavier Ortega, llevaba cuatro años de relación con la víctima.
Moradores del sector hicieron una colecta para ayudar a pagar los gastos fúnebres. “Solo reunimos $ 56, pero faltan más de $ 400”, lamentó Érika Vélez, una de las vecinas.