La víctima, quien se retiró de la Policía hace 10 años, fue abandonada en el Guasmo sur.
Un chofer de taxi informal, identificado como Andrés Morán de la Rosa, de 39 años, fue asesinado con 22 puñaladas y un disparo la madrugada de ayer en el Guasmo sur.
Una de las hipótesis de la Policía es que el motivo del crimen sería el robo del vehículo que alquilaba para trabajar, un Hyundai Tucson plomo, que fue hallado a las 03:00 en el sector de la ciudadela Estella Maris, en el Guasmo sur, de donde la dueña del automotor, que no fue identificada, se lo llevó.
“Al parecer a los antisociales se les bloqueó el carro, por lo que lo abandonaron y luego huyeron”, expresó uno de los gendarmes que intervino en las primeras investigaciones.
El cuerpo de Morán fue abandonado por los delincuentes en un parque, al pie de la escuela fiscal mixta Blanca Goetta Ordóñez, ubicada en la cooperativa Julio Potes Jiménez, también del Guasmo sur.
Habitantes del sector, quienes hallaron el cuerpo tendido boca abajo a las 05:30, aseguraron que Morán no fue asesinado en el sitio.
“A él (Morán) no lo mataron aquí. Solo usaron el parque para dejarlo botado”, afirmó Nicolás Zamora, morador del lugar.
Dolor de familiares
En la morgue de la Policía Nacional las escenas de dolor y desconsuelo fueron notorias entre familiares de la víctima, quienes llegaron para retirar el cadáver.
Su esposa, que prefirió no identificarse, relató que la última vez que vio a su cónyuge con vida fue a las 24:00 del pasado domingo, cuando la fue a recoger al hospital Francisco de Ycaza Bustamante, donde visitaba a su hijo que estaba internado y la llevó en el Hyundai Tucson hasta la vivienda en donde habitaban, en la ciudadela Guangala, al sur.
“Presentí que algo malo iba a pasar y le dije que se cuidara mucho”, recordó la mujer, quien informó que la dueña del vehículo, que su marido alquilaba, le avisó sobre el asalto.
“Me llamó a las 04:00 y me dijo que habían asaltado a mi esposo y estaba desaparecido”, expresó la viuda.
Otros familiares de la víctima revelaron que Morán, quien tenía tres hijas menores, se retiró de la Policía hace diez años, pero no detallaron los motivos.
Detalles
Cooperativa Julio Potes
Reclamo de moradores
Habitantes de la cooperativa Julio Potes del Guasmo sur se reunieron, la mañana de ayer, en el parque donde hallaron el cadáver de Morán de La Rosa. Ellos reclamaron ante la Policía más control en el sitio; pues aseguran que los patrullajes de los gendarmes son escasos y el sector es dominado por las pandillas.
‘Botadero de muertos’
Nery Rodríguez y Nicolás Zamora, dos habitantes del sector, aseguraron que el caso de Morán es el segundo crimen en los últimos quince días.
“Hace dos semanas el cuerpo de otra persona fue hallado en un parque cercano de la misma cooperativa”, informaron junto a otros moradores, quienes aseguraron estar cansados de que el sector sea conocido como un “botadero de muertos”.
Falta de iluminación
Otros habitantes del sector, que prefirieron no identificarse por temor a represalias, aseguraron que los antisociales escogen el lugar para delinquir y botar cadáveres por lo oscuro e inhóspito de la zona. “Aquí no hay iluminación, después de las 18:00 nadie puede salir de sus casas porque son asaltados por los pandilleros que se apostan en las esquinas”, relataron con temor los vecinos.