- OCT. 13, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
La Junta Investigadora de Accidentes (JIA) de la Dirección de Aviación Civil (DAC) tendrá el resultado de las investigaciones sobre el accidente del avión Fokker F-28 de la compañía Ícaro, en al menos un año.
Así lo manifestó Armando Durán, jefe de la JIA, respecto al siniestro ocurrido en el aeropuerto Mariscal Sucre, el 22 de septiembre pasado.
Su pronunciamiento se llevó a cabo luego de la presentación del informe de la compañía Ícaro sobre el incidente.
“Estamos haciendo todo el esfuerzo para que demore menos tiempo (la investigación). Tan corta no quisiéramos hacerla para no pecar de apresurados”, destacó Durán, quien explicó que las cajas negras de la aeronave se abrirán en noviembre próximo.
El funcionario no quiso juzgar los señalamientos de la empresa Ícaro e insistió en que no influye en su investigación. Sin embargo, advirtió que puede crear falsas expectativas en la opinión pública.
“Nosotros tenemos oídos sordos y no vemos. No aceptamos como hecho ese informe porque no hemos verificado. Nosotros tenemos nuestra propia investigación”, sostuvo Durán.
Su única observación se refirió a la pista de la terminal.
Aseguró que el día del accidente, la contaminación por residuos de caucho tenía niveles normales, por lo que no comparte el argumento de Ícaro, de que este factor influyó en la situación.
Pero, según el informe preliminar de la compañía Ícaro, el accidente del Fokker F-28 fue causado por una falla humana y por daños en la pista. Guillermo Rodas, vicepresidente de operaciones de Ícaro, dijo que hubo una pérdida del 30% de adherencia en la capa asfáltica del aeropuerto.