Los fieles llegaron por miles hasta la urna donde reposa el cuerpo de Narcisa, en el santuario.
Selena Zambrano no durmió bien. Despertó a sus tres hijos a las 04:00, en punto, pues debían salir temprano de casa. El camino hacia Nobol era largo, sobre todo para ellos que lo recorrieron a pie desde Lomas de Sargentillo (15 kilómetros).
El viaje les tomó poco más de dos horas. Quien menos lo “sintió” fue el pequeño Alexis –incluso se dormía–, pero cómo hubiese querido llegar tan cansado como su familia. Alexis no puede caminar. Cuando apenas comenzaba a gatear, lo operaron por una hernia umbilical. La anestesia llegó en exceso y, con ella, la parálisis total. Su madre, sin embargo, no pierde la fe y ayer recurrió a su última carta: Narcisa de Jesús.
A pie o de rodillas. En brazos o en muletas. Descalzos. En silla de ruedas o hasta en un ataúd (como el de un devoto que llevó a su muerto en el balde de una camioneta). No importa cómo, pero debían llegar hasta la urna de la santa. Santa desde ayer para el Vaticano. Santa desde siempre para sus fieles.
El santuario de Nobol, donde descansa el cuerpo de Narcisa, lucía repleto antes de las 06:00. Las razones sobraban: el hijo que se ha marchado a España, la madre enferma, el hermano con cáncer, el embarazo que no llega, el trabajo que hace falta.
Lucrecia Candell viajó desde Yaguachi para pedir por su hija, que tiene cáncer de útero. Monserrat Zambrano dejó Buena Fe (Los Ríos) e ingresó al templo de rodillas por la presión que, de vez en cuando se le sube a su mamá. Silvia Pacheco salió de Durán para orar por la cirrosis de su hermano. Ángel Paredes, de Samborondón, pidió borrar de su hija las secuelas de una fiebre reumática.
Pero Narcisa no solo escucha peticiones. Gladys Beltrán se negó a seguir la orden médica y se inclinó por la divina. Con fracturas en nariz, frente y brazo viajó en bus desde La Libertad hasta Nobol para ver a su santa.
“Vengo a agradecerle que estoy viva porque hace una semana pude haberme muerto en un accidente de tránsito”.
Jarithza Rubio tiene 9 años, pero asegura comprender los “alcances” de Narcisa. Se identifica como una de las beneficiadas. La niña caminó descalza desde el ingreso a Nobol hasta la urna para agradecerle por extirpar su cojera. “Tenía más de tres centímetros de diferencia entre una pierna y otra. A los 7 me iban a operar, pero me trajeron y ya no fue necesario. Es verdad. Narcisa lo puede todo”.
Comercio
Diversa oferta de productos
Mientras en la hacienda San José y el santuario Narcisa de Jesús los fieles aclamaban su santificación, afuera Luis Cajoy vendía sus propios milagros en frascos de medicina natural. “A $ 1 el remedio de los pobres para curar la fiebre y matar bichos”, decía el riobambeño.
Las melcochas y cocadas de Ambato y Esmeraldas compitieron con platos típicos de Nobol (maduro con queso, secos de gallina y pato). “Vinieron vendedores de otros sitios, pero nuestra comida fue preferida”, dijo la encargada de un comedor. Ahí los integrantes de un trío quiteño alegraban el ambiente con música tropical para promocionar sus CD a $ 2.
A todos no les fue bien, varios comerciantes de objetos de cocina, zapatillas y ropa no cubrieron sus expectativas. Algunos no vendieron nada.
Organismos de socorro
90 emergencias en celebraciones
Sesenta y cinco personas desmayadas, doce con problemas de respiración, 4 con afecciones cardiacas, 5 con ataques epilépticos y cuatro niños que sufrieron fracturas fueron atendidos durante la vigilia y celebración de la misa de acción de gracias en la hacienda San José, en Nobol.
Así lo reportaron los organismos de la Cruz Roja y bomberos que intervinieron junto con voluntarios de la Defensa Civil y Ministerio de Salud en la población y en la hacienda.
Asimismo, los organismos de socorro informaron que 26 niños se perdieron durante las celebraciones pero que horas más tarde fueron entregados a sus familiares. Mientras que el bus de la Armada no abasteció para trasladar a las personas de la tercera edad, discapacitados y embarazadas, desde la entrada principal hasta la hacienda. La Policía no reportó novedades. Solo pérdida de celulares durante la misa.