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Revise las prendas que ya no usa porque han pasado de moda o por cualquier otro motivo y sáquelas. No siga acumulando cosas inservibles que le quitan espacio. Saque también los zapatos que ya no se pone, las bolsas maltratadas y todo lo que guarde y haya dejado de tener circulación. Piense en lo que todas estas cosas significarán para personas menos afortunadas que usted y llévelas a las iglesias de su localidad, a centros de beneficencia, a asilos o a cualquier sociedad que se dedique a ayudar a los necesitados.
Las luces del carro Verifíquelas periódicamente. Puede hacerlo en su cochera, sin molestar a nadie. Se reflejan perfectamente en la pared, de modo que puede hacer los cambios necesarios para cerciorarse de que funcionan. Es importante también mantener limpios los vidrios luego de una fuerte lluvia.
Rellenando aves Cuando prepare un pavo o pollo relleno, si coloca en la abertura del ave una de las rebanadas gruesas que traen en los extremos las barras de pan, no tendrá que coserla ni sujetarla con brochetas.
Llévese la plancha Es un hecho que por muy bien que se acomode la ropa en las maletas siempre llegan arrugadas algunas prendas. Lo mejor es que cuando salga de viaje se lleve su plancha. Busque una liviana propia para viaje, de preferencia, y acompáñela con una funda de almohada y un periódico grueso. Por supuesto, también podrá buscar este en su destino. Deslícelo dentro de la funda y colóquela sobre cualquier superficie plana o en último de los casos, encima de la cama. Así podrá siempre retocar fácilmente la ropa y lucir impecable si la tinta del periódico mancha la funda, pues saldrá cuando esta se lave.
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