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Edición del DOMINGO 12 de Octubre del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
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‘Mi amiga se había transformado’
Parece chistoso, pero no lo es. Tengo una amiga que hace cuatro años tenía 20 y se sentía mal por haber mantenido relaciones sexuales con su novio. Ella me contaba que sus padres no lo iban a entender y que la juzgarían, eso llegó tanto a estresarla y fue la causa para que yo les enviara una consulta. Entre varias opciones que daba la respuesta estaba el hecho de llevarla  donde un sacerdote, porque ella temía confesar supuestamente su pecado.  Logré que se confesara y realmente se sintió aliviada. El sacerdote hizo lo suyo. Lamentablemente, tuve que viajar fuera del país y a mi regreso, hace dos meses, vi que mi amiga se había transformado. Antes le gustaba vestir de manera sencilla y no se maquillaba, pero ahora usa minifaldas, blusas escotadas y luce peinados muy modernos.  Me sorprendí tanto que fui a su casa y su mamá me dijo que su hija había cambiado mucho a raíz de que me fui. Atando cabos recordé que el hombre con el que ella mantuvo relaciones sexuales se dedicaba a conseguir chicas para convertirlas en ‘modelos’. ¡Huy!, dije, a lo mejor la llevó por mal camino. Pero no fue así, logré conversar con mi amiga y me dijo que hace años lo que hizo fue ir  donde una psicóloga y esta le había recomendado que se valorara y que se sintiera bonita. Había aprendido a tomar decisiones por sí misma y elevado su autoestima.

Cuál fue su motivación, no sé. Pero después de esa confesión me sentí mal por creer lo peor de ella. Aprendí que no se debe juzgar a nadie. Por eso decidí contarles cómo me sentía y cómo una respuesta que ustedes proporcionan puede influir en alguien.
Ana María,
Guayaquil



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