Alan García busca neutralizar a la oposición radical de izquierda y al nacionalismo.
Un izquierdista, vinculado al guerrillero Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), Yehude Simón, fue nombrado por el presidente de Perú, Alan García, primer ministro, en medio de una crisis por un escándalo de corrupción.
García removió el pasado viernes a su primer ministro y hombre de confianza, Jorge del Castillo, y aceptó la renuncia de todos los miembros de su gabinete, acorralado por críticas de la oposición tras un escándalo de corrupción en la concesión de lotes petroleros para una compañía extranjera.
Simón, médico veterinario de profesión, es presidente de la región norteña de Lambayeque y recibió en el 2000 un indulto del ex presidente Valentín Paniagua (2000-2001) a una condena de 20 años por militancia rebelde dictada por un tribunal sin rostro, por el delito de apología de terrorismo, tras ser detenido en 1992 por presuntos vínculos con el MRTA.
Según analistas, con su designación García busca neutralizar a los opositores de izquierda, entre ellos el nacionalista Ollanta Humala, y poner más atención a las regiones del interior, que en los últimos meses han organizado protestas en demanda de mayor atención del Gobierno, en momentos que el país registra un gran crecimiento económico.
Simón afirmó que como jefe de gabinete buscará una alianza entre el Gobierno, los empresarios y partidos de izquierda para superar la crisis.
“No tengo la menor duda que la gente empresarial, lo que llaman ‘la derecha’, también se va a acercar. Este momento el país necesita una tregua por la situación económica caótica que vive la humanidad”, dijo Simón.
El nuevo jefe del gabinete de García, dijo que mantendrá al ministro de Economía, Luis Valdivieso, para no frenar los esfuerzos para contrarrestar la crisis financiera internacional, así como al canciller José Antonio García Belaúnde y a la ministra de Comercio Exterior, Mercedes Aráoz.
Según Simón, ambos puestos son “fundamentales” por su papel en la organización de la Cumbre del Foro de Cooperación de Económica Asia Pacífico (APEC), que tendrá lugar en Lima en noviembre próximo, y las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) con China.
Según analistas, García no tenía otra alternativa pues la oposición tenía lista una censura al equipo ministerial el próximo martes en el Congreso, donde el Gobierno está en minoría. Quienes salen favorecidos son los líderes de la oposición, como el ex militar y ultranacionalista Ollanta Humala, quien perdió en una segunda vuelta con el actual mandatario en la elección del 2006.
Temido por los inversores, Humala, quien podría usar el escándalo para ganar fuerza antes de los comicios del 2011, pidió investigar todas las últimas licitaciones petroleras.