- OCT. 12, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Frente a la costa de Perú nadan miles de millones de sardinas y anchoas: pececitos grasientos y malolientes, ricos en nutritivos ácidos grasos omega 3. Su lugar en la cadena alimenticia es bajo; muchos serán atrapados, molidos y dados como alimento a animales más grandes.
Sin embargo, unos cuantos tienen un destino más glorioso: ser transportados, purificados y servidos en el desayuno, en Estados Unidos, en la forma del jugo de naranja Tropicana Healthy Heart y el pan Wonder Headstart. Estos nuevos productos prometen proporcionar los beneficios para la salud del aceite de pescado, sin el olor ni el sabor, de hecho, sin el pescado.
Los beneficios posibles del consumo de omega 3 incluyen protección cardiovascular y un mejor desarrollo neurológico en los niños.
No obstante, “la gente no come salmón ni sardinas dos veces al día”, dijo Ellie Halevy, directora de mercadeo de Tropicana, propiedad de PepsiCo. “Pero se tomarán dos vasos de jugo de naranja, si no tiene sabor a pescado y sí todos los beneficios”.
El jugo de naranja con anchoas es un ejemplo de la forma más reciente en que compiten importantes compañías de alimentos por consumidores conscientes de la salud: al unir un alimento con otro y al afirmar que se tienen los beneficios de salud de ambos. Compañías como LycoRed, proveedor mundial de compuestos extraídos de los tomates de invernadero en Israel, producen una variedad de aditivos para la industria de alimentos. “Todo el mundo ya sabe que un tomate es saludable”, dijo Udi Alroy, director de mercadeo de la compañía.
Los tomates específicamente cultivados, de color rojo brillante e insípidos, son reducidos a pulpa y luego tratados para extraer los valiosos componentes de licopeno, betacaroteno y luteína, que luego son encapsulados en “perlitas” tan diminutas que no pueden ser detectadas por la lengua humana.
Pero aún está por determinarse si los beneficios nutricionales de los alimentos originales sobreviven en la forma de aditivos.
“Una cosa es si el tomate es bueno para usted”, indicó David A. Kessler, ex comisionado de la Dirección de Alimentos y Medicamentos.
“Y otra, si el licopeno del tomate es bueno para usted. Y otra más es si el licopeno sintético y el microencapsulado también son buenos para usted”.
Con frecuencia, a estos aditivos se les llama nutracéuticos, definidos de manera general como ingredientes derivados de alimentos, y que ofrecen los beneficios de salud asociados con ese alimento.
Ahora Kraft, Dannon, General Mills y muchas otras compañías agregan nutracéuticos a productos existentes: “waffles quema- grasa” elaborados de una harina de maíz recién desarrollada, queso que mata parásitos intestinales, incluso catsup que regula la digestión, están en los estantes o en vías de desarrollo.
Hay un acuerdo científico en cuanto a los beneficios de nutrientes como calcio, fibra, ácido fólico, proteína de soya, ácidos grasos omega 3, bacterias del ácido láctico y otros. Se ha demostrado que ayudan a proteger contra enfermedades específicas, y muchos nutrólogos creen que son benéficos en la forma de suplementos.