- OCT. 12, 2008 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
MAKUHARI, Japón. Los asistentes a la Feria de Juegos de Tokio prueban las novedades en entretenimientos electrónicos. El recinto ha estado abierto durante cuatro días.
Los asistentes, que se espera sean unos 200.000, tienen la posibilidad de estrenar tecnología.
La feria más importante del mundo de videojuegos, la Tokyo Game Show, se realiza este fin de semana en Japón con 879 nuevos productos destinados a cumplir un reto: conseguir que cada miembro de una familia tenga una videoconsola.
Además de productos conocidos, los visitantes pueden estrenar 900 nuevos videojuegos, muy por encima de los 702 de la pasada edición y que sirvieron para registrar un récord histórico de lanzamientos. Desde las primeras horas del viernes pasado, filas interminables de profesionales del sector, aficionados, periodistas y fanáticos de los videojuegos y los cómic, conocidos como otakus en Japón, se formaron en los accesos del centro de conferencias Makuhari Messe en Chiba (este de Tokio), que alberga la feria.
Todos querían ser los primeros en descubrir y probar los nuevos lanzamientos de marcas tan punteras como Nintendo, Microsoft o Sony, y pasearse por los 210.000 m² que ha sido el paraíso de los amantes de los videojuegos y en el que se espera a casi 200.000 visitantes. El mercado global de los videojuegos generó unos $ 6.700 millones durante el año fiscal 2007, que finalizó en marzo del 2008, el 60% más que en el 2003, según datos de la revista especializada Enterbrain.
Fabricantes japoneses como Sony o Nintendo tratan de mantener la expectación y la demanda de sus consumidores, con el casi continuo y simultáneo lanzamiento de nuevos productos y sofisticadas prestaciones. Así, Nintendo lanzará en Japón el 1 de noviembre su nueva consola portátil DSi, equipada con cámara y reproductor de audio, por $ 179, mientras que su competidor Sony presentará este mes su nueva Play Station Portable 3000 (PSP-3000), con pantalla de LCD y micrófono integrado, por algo menos de $ 200.
La nueva estrategia de los gigantes de los videojuegos es tratar de conseguir que cada miembro de la familia tenga su propia videoconsola. Para ello empezaron a lanzar videojuegos para los clientes tradicionales y los nuevos que quieren captar, que van desde los más pequeños con juegos sencillos hasta los mayores, con aplicaciones como el Brain Training de la Nintendo DS.