Domingo 12 de octubre del 2008 Vida

Tráfico de 741 tarántulas origina inédito juicio en tema ambiental

Quito | Manuela Botero

Un cargamento de arácnidos pretendía ser sacado del país por el aeropuerto quiteño.

El jueves 2 de octubre, a las 07:30, cuando estaba próximo a abordar el vuelo de KLM con destino a Amsterdam, el ciudadano alemán Torsten Dietrich fue retenido por funcionarios de la Unidad de Medio Ambiente de la Policía Nacional.

Torsten Dietrich llevaba en su equipaje de mano 741 tarántulas, empacadas en fundas de plástico individuales y ocultas en 21 cajas de cartón, que fueron detectadas en un chequeo realizado al azar por la Policía Antinarcóticos en el aeropuerto Mariscal Sucre de Quito.

El teniente William Reyes, uno de los fundadores de la Unidad de Medio Ambiente de la Policía Nacional (UPMA, creada hace ocho años), dice que “es el primer caso en el Ecuador, y yo diría que de América Latina, que un delito ambiental va a la justicia penal”.

Borman Peñaherrera, fiscal de la Unidad de Delitos Ambientales, solicitó la detención del alemán, de 44 años, desde ese mismo día, con base en el artículo 43 numeral F del Código de Procedimiento Penal, que establece que “quien cace, capture, recolecte, extraiga o comercialice especies de flora o fauna que estén legalmente protegidas (...) será reprimido con prisión de uno a tres años”.

Habrían costado $ 200
Según el fiscal, las tarántulas decomisadas son especies silvestres y por lo tanto están legalmente protegidas. “Si es científico (el alemán detenido), igual tendría que haber sacado un permiso en el Ministerio del Ambiente para poder llevar esas especies y no en tal número...”, agregó.

Luego de una audiencia en la que Dietrich declaró que un taxista del barrio La Mariscal le había conseguido los insectos por $ 200 y que su objetivo era hacer experimentos de reproducción, el juez 10º de lo Penal, Luis Mora, ordenó su detención preventiva por ser sorprendido en delito flagrante. Aún no se ha establecido la cuantía de la fianza que podría pagar para quedar en libertad.

Patricia Galiano, quien está a cargo del control de tráfico ilegal en la Unidad de vida silvestre del Ministerio de Ambiente, tuvo esta semana una inusitada actividad.  “El objetivo era venderlas como mascotas o tener acceso a su recurso genético, porque son arañas que tienen sustancias venenosas”, señala. Estas servirían para fortalecer la superficie de las células, según fuentes científicas.

Registradas en 1996
Indica que el 70% de las 741 tarántulas que pretendió sacar del país Torsten Dietrich correspondía a la especie  Avicularia huriana,  registrada por primera vez en el país en 1996 y conocida como  Ecuadorian woolly.  El 30% restante correspondía a la especie  Avicularia purpúrea, también registrada por primera vez en el país en 1990; además se encontraron dos ejemplares de  Avicularia Juruensis, especie brasileña.

La identificación la realizaron los biólogos Santiago Villamarín, curador  del Museo Ecuatoriano de Ciencias Naturales, y Mauricio Vega, del departamento de Zoología de Invertebrados de la Universidad Católica. Estas entidades y la Escuela Politécnica Nacional son las autoridades científicas del país ante la Convención Cites, que vigila el comercio mundial de especies amenazadas.

Captura de varios meses
Dietrich entró al país el 24 de septiembre e iba a salir el 2 de octubre. “Obtener 700 es un trabajo de meses y en varias localidades, por eso tuvo que tener ayuda de colonos”, explica Villamarín, mientras pasea sobre su mano una de estas tarántulas de 17 centímetros y luego se la pasa a una rubia extranjera que sonríe fascinada por el cosquilleo que le produce el arácnido en cautiverio.

“Son muy apetecidas como mascotas para terrarios porque pueden vivir hasta 25 años”, dice Villamarín, quien fue el custodio durante seis días de las 690 tarántulas que sobrevivieron en la maleta de Torsten Dietrich, quien no pudo evitar que algunas más murieran por el frío y el encierro. Este se trata de un cargamento avaluado, por lo bajo, en $ 30.000 en el creciente mercado de las mascotas exóticas.

Regreso a casa
El miércoles viajó de Quito al Oriente una misión para reintroducir las tarántulas decomisadas a su hábitat.

Separadas
Santiago Villamarín, uno de los viajeros, señaló que durante el proceso, que tomó dos días, buscaron zonas protegidas con árboles grandes y medianos en los que se dispuso cada cinco metros un ejemplar, para evitar el canibalismo.

Mercado inescrupuloso
Al poner la palabra tarántulas en el buscador Google se comprueba que proliferan los sitios que las venden a un promedio de $ 40. En tarantulas.com se ofrecen ejemplares de Avicularia huriana y Avicularia purpúrea, dos de las especies decomisadas que son nativas del Ecuador.


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