- OCT. 12, 2008 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
El tráfico de especies protegidas (que provienen de zonas silvestres) o en peligro de extinción como los caballitos de mar, escorpiones y escarabajos, no es nuevo en el país.
Según Santiago Villamarín, curador de la división de invertebrados del Museo Ecuatoriano de Ciencias Naturales (MECN), “se da hace muchos años, pero hace cinco o seis hay más controles, porque la exportación de especies fue regulada por el Ministerio del Ambiente y la Policía está poniendo más el hombro”.
El caso más reciente registrado por la Unidad de Medio Ambiente de la Policía Nacional (UPMA) se produjo el 19 de febrero de este año, cuando fueron incautados 405 escarabajos vivos en el aeropuerto Mariscal Sucre de Quito.
Los insectos estaban en el equipaje de Sato Hidefumi, de nacionalidad japonesa, y tenían como destino Japón, informó el cabo Gustavo González.
Sin embargo, en esa ocasión el traficante fue detenido, según explicaron otros agentes de la UPMA, porque dejó la maleta abandonada antes de pasar los controles por temor a ser descubierto.
Los escarabajos, en particular de las especies Dinastes Hércules y Dinastes Neptuno, son muy apetecidos por los japoneses que hacen luchas entre estos, en las que se juegan apuestas millonarias. También los buscan los coleccionistas.
Según Villamarín, en aquella misma época en que fue hallada la maleta con escarabajos también se encontró un cargamento de cerca de 150 caballitos de mar. Se presume que el tráfico continúa.