Los canales de televisión pagan cerca de $ 10.000 al mes en alquiler de espacio en la órbita.
En la Constitución aprobada el pasado 28 de septiembre, el Ecuador reclama por primera vez derechos sobre los segmentos que le corresponden de la órbita geoestacionaria, ubicada sobre la línea ecuatorial y estratégica para la ubicación de satélites de telecomunicaciones.
En el artículo 4 de los Principios Fundamentales se establece que “El Estado ecuatoriano ejercerá derechos sobre los segmentos correspondientes de la órbita sincrónica geoestacionaria, los espacios marítimos y la Antártida”.
La órbita geoestacionaria es un cinturón virtual ubicado a 35.768 kilómetros sobre el nivel del mar, con características privilegiadas para las telecomunicaciones (telefonía, televisión, banda ancha, etcétera) porque está en los límites donde la velocidad de la gravedad (caída) es igual a la fuerza centrípeta (circular hacia adentro). “Si un satélite es colocado en esta órbita gira alrededor de la Tierra a la misma velocidad angular que el planeta lo hace sobre su propio eje, dando la impresión de que estuviera fijo para un observador desde la tierra”, explica el My. Braulio Neacato, ingeniero del Instituto Geográfico Militar (IGM).
En términos de telecomunicaciones, esto permite que un satélite ubicado dentro de esta circunferencia pueda retransmitir en tiempo real de forma instantánea y simultánea hacia un amplio espectro del planeta.
Por ello, la órbita geoestacionaria constituye hoy en día la autopista más congestionada del llamado espacio ultraterrestre (el que está encima del espacio aéreo). Se considera que a lo largo de su circunferencia están ubicados 350 satélites fijos, gran parte de ellos con propósitos comerciales.
El hecho de que los satélites geosíncronos (o geoestacionarios) permanezcan casi fijos, implica un gran ahorro económico para los consorcios internacionales que operan los satélites, dado que estos gastan menos combustible al no tener que compensar con velocidad la caída gravitacional. Este punto es clave, porque la vida útil de los satélites depende de cuánto les dura el combustible.
También se benefician las estaciones terrestres -por ejemplo de televisión- porque no requieren costosos equipos de rastreo para ubicar los satélites dado que estos están disponibles para todas las estaciones terrestres dentro de su sombra el 100% del tiempo.
Ente rector
El organismo internacional que establece la posición orbital en la que deben ubicarse los satélites es la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), que depende de las Naciones Unidas y del que Ecuador hace parte desde 1920.
En órbita
Los diez países ubicados en la línea ecuatorial que quieren derechos sobre la órbita geoestacionaria son: Ecuador, Brasil, Gabón, Congo, Indonesia, Kenia, Somalia, Uganda, Zaire y Colombia. Este último, así como Ecuador, establecen este reclamo en sus constituciones. En el caso de Colombia, en la vigente desde 1991.