- OCT. 11, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Denuncia
Un caso de supuesto abuso sexual a una niña de 5 años involucra a José Luis Álava Alvarado (20 años), nieto de Daysi Espinel de Alvarado, embajadora de Ecuador en Costa Rica, y sobrino de Vinicio Alvarado, secretario de la Administración.
La presunta agresión sexual que se habría producido el 7 de julio del 2007, en la residencia de la Embajada de Ecuador en Costa Rica, fue denunciada en la Fiscalía de Pavas, por la madre de la menor, ex empleada doméstica de la diplomática.
Álava está detenido desde el jueves pasado, según fuentes policiales ecuatorianas, en el cuartel de Fort Lauderdale, Florida, Estados Unidos.
Esto, luego de que una jueza de Costa Rica emitiera el 3 de octubre pasado, el pedido de captura a la Interpol.
El caso provoca un conflicto de competencia, pues la orden de prisión fue emitida por la justicia costarricense, mientras que extraoficialmente la Fiscalía ecuatoriana indicó que el acusado debería ser procesado en Ecuador, ya que el supuesto delito se cometió en la Embajada, considerada territorio ecuatoriano.
Ayer, Vinicio y Fernando Alvarado, funcionarios de Gobierno de Rafael Correa, emitieron un comunicado en el cual calificaron de infame y maliciosa la denuncia de la doméstica: “Esta acción infame es muy dura para toda la familia, pero la enfrentaremos con dignidad, valentía y solidaridad, así como protegeremos con vehemencia la integridad de nuestro sobrino, en quien confiamos plenamente”.
Para los hermanos Alvarado resulta sospechoso que la mujer haya colocado la denuncia el 30 de septiembre, es decir, más de un año después del hecho.
En ese documento también explican que la empleada laboró durante cuatro años con la Embajadora Espinel de manera “armoniosa”. También sostuvieron que una semana antes de su regreso a Ecuador hizo denuncias infundadas, como que corría peligro su vida, por lo que fue asilada en la casa de la consulesa de Ecuador en Costa Rica.
Sin embargo, según los Alvarado, ella regresó luego “tranquilamente” a la Embajada para cobrar su liquidación.