Viernes 10 de octubre del 2008 | 13:32 Economía

Senador exige a Lula acción firme ante Ecuador

AP | BRASILIA, Brasil

Un influyente senador brasileño exigió hoy al presidente Luiz Inácio Lula da Silva mayor firmeza frente a su colega ecuatoriano Rafael Correa para hacer valer los intereses de empresas brasileñas en Ecuador.

El legislador Eduardo Azeredo, vicepresidente de la comisión de relaciones exteriores del Senado, llamó a Lula a asumir una negociación personal frente a Correa en defensa de las empresas privada Odebrecht y Petrobras, que han sido blanco de ataques de Correa.

Brasil decidió el jueves suspender la próxima visita a Ecuador del ministro de Transportes, Afredo Nascimento, como represalia a decisiones de Correa de mantener su decisión de expulsar a Odebrecht y la amenaza de hacer lo mismo con Petrobras.

El momento ya exige una acción más firme del presidente Lula, creo que acertó con suspender el viaje del ministro de transporte, pero es insuficiente. Es importante que el Presidente continúe en esa defensa, dijo Azeredo, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña.

Insistió en que Lula debe asumir personalmente una negociación con el presidente Rafael Correa (porque) tenemos dos brasileños que están dentro de la embajada brasileña y no pueden salir.

Aludió al caso de dos ejecutivos de Odebrecht que se asilaron en la sede diplomática brasileña después de que Correa canceló en septiembre los contratos de la empresa y ordenó su expulsión por graves fallas en la planta hidroeléctrica San Francisco.

Frente a ello, el ministro de Relaciones Exteriores Celso Amorim dijo el viernes que  Brasil está haciendo lo que tiene que hacer.

Tras recibir al ministro portugués de Negocios Extranjeros, Luis Felipe Amado, Amorim recordó que Lula conversó sobre la situación de Odebrecht con Correa el 30 de septiembre, y que el diálogo fue  positivo.

Espero que la situación vuelva a la normalidad. Así como las empresas deben actuar como buenas ciudadanas, también deben ser bien tratadas, destacó Amorim.

La polémica inició cuando Correa ordenó el 24 de septiembre la requisición de los bienes de Odebrecht tras declarar en emergencia el sector eléctrico del país después que disminuyó la producción de energía por fallas en la planta construida por esa compañía.

En respuesta, Odebrecht aceptó la exigencia del gobierno ecuatoriano de terminar la disputa y acordó pagar por reparaciones, extender algunas de sus garantías y asignar 43 millones de dólares para eventuales multas y compensaciones si es declarada responsable de los problemas que originaron el cierre de esa planta.

Poco después, Correa amenazó con nacionalizar un pozo petrolero en manos de Petrobras por atrasos en la renegociación de su contrato de operación en Ecuador.

Lamentablemente el presidente Rafael Correa emerge como un presidente populista, un presidente de la demagogia que cree en ese presidencialismo total, que puede hacer lo que quiere, cuando en una democracia moderna debe respetar los contratos, el orden internacional y los países amigos, como es el caso de Brasil, se quejó Azeredo.

Insistió por ello en que Lula debe exigir respeto a los contratos, a un país que ha dado muestras de amistad, que abrió líneas de crédito para Ecuador, reconociendo que es un país con menos condiciones financieras. Brasil debe participar de los esfuerzos por el desarrollo de Ecuador, pero debe haber reciprocidad.

Ecuador debe entender que no puede tratar a Brasil como lo está tratando, concluyó el legislador opositor.

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