- OCT. 10, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Ahora esos conceptos le rebotan al partido de Gobierno, envuelto en un agrio debate interno para decidir cómo dar espacio a todos esos grupos a la vez en una comisión relativamente pequeña.
Alianza PAIS tiene derecho a debatir en su seno y de manera secreta todo lo que considere importante, pero sí preocupa que sus prioridades internas (en este caso repartir puestos para contentar a todos, o para no alargar el número de resentidos) sean las que determinen cuestiones trascendentales como el número de miembros que deberá integrar el Congresillo, y algo más trascendental aún como resolver si “por esta vez” se deja de acatar la Constitución para la que se pidió apoyo en el pasado referéndum.