- OCT. 10, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
SAO PAULO, Brasil. Operadores negociaban ayer las acciones de los contratos futuros en la Bolsa de Valores de Sao Paulo, que ha tenido alzas y bajas en estos días.
Líderes latinoamericanos comenzaron a tomar medidas ante la crisis global.
Los discursos que aseguraban que América Latina estaba “blindada” y que casi no se sentiría la debacle mundial, han dado paso a un creciente nerviosismo. Las bolsas latinoamericanas, con poco peso a nivel internacional salvo la de Brasil, se han derrumbado al igual que Wall Street y los mercados europeos. Las monedas se han depreciado por el refugio de los inversionistas en los bonos del Tesoro de Estados Unidos, mientras que las perspectivas de crecimiento se han ajustado a la baja.
El flanco más débil de América Latina es su gran dependencia de las exportaciones de materias primas, que sustentan buena parte de su producto. Los precios de esos bienes, como la soya, el cobre y el petróleo, se han derrumbado a medida que la crisis se ha desatado.
A modo de ejemplo, la soya, que en julio pasado rondó los 600 dólares por tonelada, ahora está a cerca de $ 350, lo que impacta directamente a Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y una parte de Bolivia.
El petróleo, del cual dependen Venezuela, México y Ecuador, ha descendido bajo los 90 dólares por barril, desde un tope de más de 147 dólares a mediados de año. El cobre, mayor exportación de Chile, está a poco más de 2,5 dólares la libra, después de promediar 3,68 dólares en el primer semestre.
Todo ello se traduce en menos ingresos para esas naciones, a lo que se sumaría la dificultad adicional de conseguir líneas de crédito para las exportaciones, debido a la escasez de liquidez mundial. Para colmo, se prevé que el crecimiento de China, gran consumidor de materias primas, se enfriaría a cerca del 6,0% el próximo año, lo que también golpearía el valor de las exportaciones.
México, Centroamérica, Ecuador y otras naciones sufrirían un recorte de ingreso adicional por una reducción de las remesas que reciben de sus coterráneos en el extranjero.
A medida que la venda de los ojos ha caído, los líderes latinoamericanos dejaron de minimizar los efectos de la crisis y comenzaron a hablar de la búsqueda de soluciones.
Varios bancos centrales de la región han intervenido en los mercados financieros para dotarlos de liquidez. Algunos gobiernos anticiparon recortes en sus gastos fiscales para el próximo año.
Para los gobiernos de países como Venezuela, Ecuador y Argentina, que basaron gran parte de su crecimiento en políticas fiscales claramente expansivas, cortar el chorro de recursos públicos, especialmente aquellos que se entregan vía subsidios, no es fácil ni política ni económicamente.
Entre las medidas que ya se han tomado están las de Brasil, cuyo Banco Central inyectó 7.700 millones de dólares en el mercado doméstico para enfrentar las restricciones al crédito. México vendió 2.500 millones de dólares para fortalecer el peso. En tanto, el Banco Central de Argentina gastó 3.500 millones de dólares para tratar de frenar la depreciación del peso ante el dólar. Colombia anunció una flexibilización en las reglas de ingreso de capital externo.
REACCIONES: En el mercado y el mundo
Bolsas
La bolsa de Nueva York siguió hundiéndose ayer, perdiendo más de 7% y arrastrando consigo a las bolsas latinoamericanas; mercados de Europa cerraron en baja.
Reunión de la OPEP
La OPEP celebrará una reunión de emergencia el 18 de noviembre en Viena, para discutir el impacto de la crisis financiera mundial.
Petróleo
El crudo ha bajado desde su récord de 147,27 dólares el barril en julio, hasta cerca de 87 dólares, ayer.
Dinero en casa
Las ventas de cajas fuertes se han disparado en Francia y Gran Bretaña debido a la crisis, ya que cada vez más personas prefieren guardar sus valores en casa en vez de confiarlos a un banco.