- OCT. 10, 2008 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Sacerdotes de la Diócesis de Ibarra recogieron ayer sus invitaciones para la ceremonia.
VATICANO, Italia. La afluencia de turistas en la plaza de San Pedro se incrementa en estos días ante la celebración religiosa del domingo en la cual se canonizará a Narcisa de Jesús.
Miles de sillas y pantallas gigantes se han instalado frente a la basílica en el Vaticano.
Ubicado en una esquina de la vía della Conciliazzione, que lleva directo a la plaza de San Pedro, el comerciante italiano de rosarios, Antonnio Rossi, ya avizora que este domingo habrá un acontecimiento grande en los exteriores de la basílica.
“Una canonizzazione, la primera del anno”, refiere entusiasta Rossi, quien lleva 34 años vendiendo rosarios en un pequeño puesto de madera. No hay un anuncio en los exteriores de la plaza o basílica.
Él lo sabe por los trabajos que se realizan desde el pasado martes en la mitad de la plaza y por los comentarios de la gente que trabaja en el interior del Vaticano. “Vendrá mucha gente”, dice el comerciante, quien asegura que las ganancias se incrementan en estas fiestas grandes por el flujo de peregrinos.
El altar donde el papa Benedicto XVI celebrará la misa de canonización de Narcisa de Jesús, ya está instalado. Junto a eso hay centenares de sillas donde está prevista la ubicación de los obispos de los países de donde provienen los santos.
Ahí también estarán los beneficiados por el milagro de los santos, entre ellos, la joven de Colimes, Edermina Arellano.
Al pie del obelisco están colocadas las sillas para los peregrinos. Son miles. Una estructura de metal divide las localidades para obispos, autoridades y prensa.
Debajo de los monumentos de Pedro y Pablo, situados en el acceso a la basílica, están las pantallas de 5 metros de ancho por 5 de largo, donde se proyectará la ceremonia. Dos más están en las partes laterales de la plaza en caso de que el número de concurrentes sea mayor de lo esperado.
Ayer, la misa en memoria de Pío XII (el papa que evitó el bombardeo de Roma durante la Segunda Guerra Mundial) se proyectó en estas.
Pese a estos cambios, la vida transcurre normal en el Vaticano. Decenas de carabineros (de traje azul y franjas rojas) controlan a los turistas que acuden con cámaras y bolsos al recorrido dentro de la basílica.
Ningún cartel informa sobre la ceremonia. “Hace un mes nos permitieron tener en las estaciones del metro de Roma algunos afiches alusivos a la canonización de Narcisa pero luego los retiraron”, dice José Silva, quien labora en la Embajada del Ecuador en el Vaticano.
Es en el interior de la representación diplomática donde se ha incrementado el movimiento por la canonización.
Ayer, un grupo de sacerdotes de la Diócesis de Ibarra retiró las invitaciones para la misa. Los sacerdotes Gonzalo Flores, Gerardo Onofre, vicario de la Pastoral Social de Ibarra y párroco de Juan Diego, recibieron su acreditación.
Entre hoy y mañana se espera la llegada de más obispos y sacerdotes. El vicepresidente de la República, Lenin Moreno, tiene previsto llegar a Roma a las 22:00 de mañana.