Método.
Científicos de la Universidad de Standford, en California, Estados Unidos, han desarrollado un método para identificar en las primeras semanas de embarazo los casos de síndrome de Down. Basta con la extracción de una muestra sanguínea de la madre para analizar el ADN fetal y comprobar si cuenta con la cifra normal de cromosomas o tiene alguna alteración.
Aunque los investigadores afirman que en dos o tres años estará disponible esta prueba, de momento solo se ha probado en 18 mujeres y los resultados deben confirmarse con otro estudio que involucre a más mujeres en estado de gestación.
Mediante el mapa desarrollado por el Proyecto Genoma Humano se determinó a qué cromosoma pertenecía cada fragmento de ADN. De la muestra se encontraron nueve casos de síndrome de Down, además de dos casos de síndrome de Edwards y otro más del síndrome de Patau. Todas estas alteraciones se detectaron en la semana catorce de gestación.