- OCT. 09, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Reglamento.
El Congresillo, que se instalará en dos semanas más, tendrá que aplicar las reformas a la Ley Orgánica de la Función Legislativa para incorporar el Código de Ética que fue suprimido de la Constitución aprobada en el referéndum.
El Código de Ética de la Legislatura es un instrumento legal usado por los legisladores para investigar y aplicar sanciones por falta de conducta a los miembros de la Función Legislativa; ahí se establecen suspensiones temporales e incluso destituciones conforme la gravedad de la falta.
La Carta Política del Estado aprobada en referéndum del pasado 28 de septiembre elimina el Código de Ética como una norma que rige a la Función Legislativa.
Solo se establece que la Asamblea Nacional tendrá una ley correspondiente y su reglamento interno.
La ex asambleísta Betty Amores (PAIS), quien integró la mesa 3 de Instituciones del Estado, señaló que el Código de Ética es un cuerpo legal de menor jerarquía que la ley; entonces, no entra en contradicción y no está derogado.
Será la próxima comisión legislativa la que deba hacer las reformas a la ley, en la que se incluya el Código de Ética, y además se tendrá que evaluar si esas normas entran en concordancia con la nueva Constitución, explicó.
Según Amores, las normas legales tienen vigencia hasta que sean derogadas legalmente, “las normas no son derogadas en forma tácita, necesitan una declaración del poder Legislativo; mientras no sea dictado un nuevo documento seguirá en vigencia el existente”.
Pero su coidearia Sofía Espín dijo que no se incluyó un Código de Ética por los mismos criterios que se usaron para los asambleístas que actuaron en Montecristi; cuando se escribe un Código se está suponiendo que habrá actos de corrupción de los asambleístas, en ese sentido, era prejuzgar.
“Lo que nosotros creíamos es que debe haber un pacto por el país de hacer bien las cosas, y además se tendrá que valorar si un Código de Ética debe estar en la Constitución”, destacó.
Galo Lara (SP), en cambio, comentó que no habrá un instrumento legal para juzgar a los asambleístas; la única vía es reformar la Ley de la Función Legislativa para incluirlo, a fin de sancionar cuando un legislador falta a la ética y moral mientras desarrolla su cargo.
“La solvencia de una revolución social está en la ética y la moral, y sin ellos lo único que va a campear es la corrupción”, advirtió Lara.
La nueva Constitución prohíbe a los asambleístas, entre otras cosas, gestionar cargos públicos y desempeñar otras funciones públicas o privadas.
DETALLES: Cnstitución
Reacción
El catedrático en Derecho, Santiago Guarderas, comentó que el Código de Ética para los legisladores está en vigencia porque en la disposición derogatoria de la Constitución aprobado en referéndum, establece que el resto del ordenamiento jurídico permanecerá vigente en cuanto no sea contrario a la Constitución.