La 64 Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se inauguró ayer oficialmente en Madrid, con un llamamiento unánime en defensa de la libertad de prensa y en contra de las violaciones de ese derecho que persisten en algunos países.
El rey Juan Carlos I reclamó, en su discurso, a los poderes públicos que los medios puedan desarrollar su función “en condiciones de libertad” y también exigió a los profesionales del periodismo que ejerzan su tarea desde “la veracidad y la imparcialidad”.
Ante los propietarios y editores de medios de comunicación de toda América y Europa que participan en esta cita en la capital de España, el monarca recordó que la libertad de expresión es un logro que “ha costado y cuesta enormes sacrificios y no pocas víctimas en distintas regiones del planeta”.
La agenda de la Asamblea incluye conferencias de oradores ilustres, como el escritor peruano Mario Vargas Llosa, quien ayer denunció que “la frontera entre el periodismo serio y el sensacionalista es cada vez menos nítida”, y que el mundo occidental vive inmerso en una “civilización del espectáculo”.
Además se entregarán los premios de la SIP a la Excelencia Periodística, entre otros a Manuel Ignacio Gómez Lecaro, de EL UNIVERSO por su escrito El ofendido, “una respuesta al presidente ecuatoriano Rafael Correa, quien amenazó al director del diario La Hora por ejercer su más elemental derecho: la libre opinión”.
Mientras, en Venezuela, el ministro de Relaciones Interiores, Tarek El Aissami, rechazó las críticas de la SIP sobre la situación de la libertad de prensa en Venezuela y denunció “la injerencia del organismo en los asuntos internos del país”.