- OCT. 07, 2008 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Curación
Llevo la afirmación de hoy al silencio sagrado de la oración, dando gracias porque la presencia sagrada de Dios está activa en mí. Las palabras de esta afirmación me consuelan, recordándome que nunca estoy a solas.
Mantenerme centrado en la presencia sanadora de Dios es mi prioridad en mi plan divino de salud. Con completa atención en la presencia de Dios hago todo lo que beneficie a mi cuerpo: descanso adecuadamente, tomo suficiente líquido y hago ejercicio frecuentemente.
Si hay momentos en que no disfruto de una salud completa, regreso al silencio de la oración. Sé con cada fibra de mi ser que la presencia sanadora de Dios fluye por todo mi cuerpo, aliviando mis emociones y sanándome.
Me siento sano y renovado, ya que estoy unido a la sanadora presencia de Dios.
–Lucas 8:48
“Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz”.