- OCT. 07, 2008 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
Me dio mucho gusto escuchar la semana pasada a un médico ecuatoriano hablar muy eufóricamente del consumo de guineo. Fue refrescante no oír la misma historia de que “el guineo engorda” y no sé cuántos cuentos en boca de nutricionistas y otros especialistas que desbaratan verdades y confunden a la gente.
Cierto es que el guineo es la fruta que más calorías tiene. Pero sus tan solo 20 calorías adicionales comparadas con el resto de las frutas no deberían ser suficientes para considerarlo un alimento “que engorda”. Cierto es también que un diabético debe tener más cuidado con su consumo, pero de ahí en adelante, todo es falso.
El guineo es una fruta muy rica. Posee valiosos nutrientes que favorecen la desoxidación del cuerpo y con esto colaboran en la prevención de enfermedades. Es también una fruta con alto poder regenerativo del sistema inmunológico. Posee gran cantidad de potasio y, sobre todo, tiene un gran poder saciante. No sin olvidarnos que, en niños, favorece la concentración y el aprendizaje.
Entonces, ¿por qué privarnos de este alimento? Adultos tienden a evitar su consumo, e incluso tienden a evitarlo en los lunchs o recreos de los niños, debido a este miedo mal fundado de que el guineo engorda. Pero el guineo sigue siendo solo una fruta, y probablemente una de las más ricas que cosecha nuestro país. Y si sabemos que potencia el aprendizaje de nuestros hijos, ¿por qué evitarlo?