Hasta este viernes, el sector camaronero podrá remitir sus inquietudes sobre el trabajo de dragado.
Los sectores empresariales tendrán durante esta semana la oportunidad de emitir observaciones al estudio de impacto ambiental para el dragado del canal de acceso al Puerto Marítimo de Guayaquil.
El estudio fue presentado la semana pasada durante una sesión entre funcionarios de la Autoridad Portuaria, el Instituto Oceanográfico de la Armada y empresarios del sector acuícola, que meses atrás mostraron preocupación por los efectos del dragado, que se efectúa cerca de camaroneras.
Autoridad Portuaria fijó el 10 de octubre como tope para recibir comentarios del estudio.
Para canalizar las inquietudes, la Cámara de Acuacultura hará un foro en el que se analizará el dragado que realiza el buque Francisco de Orellana.
Se estima que se deberán extraer más de 1,3 millones metros cúbicos de sedimentos en un año. Durante el primer mes, la draga retiró 4.320 metros cúbicos diarios.
Para César Monge, presidente del gremio camaronero, lo que se ha realizado desde el 25 de julio es un predragado, pues los trabajos definitivos se ejecutarán una vez que se haya aprobado el estudio.
A la par que avanza la obra de mantenimiento del canal, el sector naviero hace énfasis en la necesidad de ir planificando trabajos para un mayor nivel del calado, que permita el acceso de buques mayores.
Recientemente, durante el arribo del Captain Gilbert, el barco más grande que ha ingresado a Guayaquil, Javier Moreira, gerente de logística de Hamburg Süd, indicó que el arribo de este tipo de naves depende también de la “prioridad que las autoridades den a la profundización del calado”.
Moreira expresó que el actual dragado es de mantenimiento, con el fin de llegar a un máximo de 9,75 metros, cuando buques como el Captain Gilbert alcanzan 12,7 metros. “Para venir a Guayaquil, con naves como esta, debemos llegar con 1.000 contenedores menos (debido a la poca profundidad)”, agregó.
Según Luis Cao, gerente de Contecon, concesionaria del puerto, el contrato que firmaron con APG otorga la posibilidad de que se mejore el nivel de calado a partir del tercer año de concesión.