- OCT. 06, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Los ex asambleístas aprobaron en Montecristi muy pocas modificaciones a las normas constitucionales en el capítulo sobre partidos y movimientos, a pesar de que allí estaban concentradas muchas de las esperanzas de cambio. Quizás el único importante fue, precisamente, el de exigir elecciones primarias para promover la democracia interna en las organizaciones políticas.
Pero si eso no fuese suficiente argumento para no aceptar esta propuesta, habría que recordar que la nueva Constitución ayer recién cumplió una semana de haber sido aprobada. Si tan pronto se la comienza a desacatar, corremos el riesgo de que se haga añicos demasiado pronto.