Los transeúntes de la movida gourmet en la zona de La Floresta de Quito se han sorprendido en estos días con el aparecimiento de una fachada con ínfulas muy tropicales para estos páramos: se trata del Café-Restaurant Lo Nuestro.
La fachada con ventanas de chazas en color salmón y toques de verde propone en la pizarra como platos del día spondylus al vino blanco, cebiche Lo Nuestro, tren de Alfaro y el guiso Guayaquil independiente.
Este último es uno de los platos más demandados por los comensales que visitan el lugar, que abrió sus puertas a mediados de agosto y es el favorito de la actriz Sharon (La Hechicera), quien se presenta como la encargada de las relaciones públicas.
Por si las dudas, dado que esta entrevista fue hecha días antes del referéndum sobre el proyecto constitucional redactado en la ‘patria de Alfaro’, Sharon se apresura a aclarar: “Sin ánimo de separatismo, este fue un plato creado por Carlos Fuentes (chef ejecutivo del restaurante, de origen quiteño) en honor a las fiestas de octubre”. Y anota que esta especialidad (hecha a base de corvina) tiene su contrapartida quiteña (con medallón de cerdo) que se llama guiso Luz de América.
En el interior del café-restaurante, todo recuerda a aquellas casonas del Puerto Principal donde la vida transcurría con sosiego y mucho glamour. “Buscamos un lugar que aludiera al Ecuador del boom del cacao en los años treinta, un Ecuador afrancesado”, anota Carlos Fuentes, quien señala que la barra es una copia fiel de la del restaurante del mismo nombre que opera en Guayaquil desde hace 18 años, en el sector de Urdesa.
Sharon fue la descubridora del local. Una antigua casa de la soprano chilena Blanca Housser ubicada en el corazón de La Floresta, donde hoy por hoy se concentra la movida restaurantera de Quito y a media cuadra del Swissôtel.
Ella cuenta que como parte de su aporte al negocio, que consiste en 17 lámparas “arañitas de techo” y 16 apliques de pared traídos de Argentina, viajó a Quito a buscar un local y presentó esta casa como primera opción a los socios del restaurante Lo Nuestro de Guayaquil. Sin embargo, estos no mostraron mucho interés. Tras insistir, regresaron un día al sitio y un niño les ofreció una rama del arbusto de cedrón que había en el jardín. Entonces, uno de los accionistas apuntó: “Este es el espíritu por el cual nos quedamos”. Y se quedaron.
“Yo soy la chica de las flores”, señala Sharon, y nos cuenta de su gran afición por el campo y la jardinería que se expresa en una amplia colección de frutales que ella misma convierte en bonsáis.
Y entonces, ¿de dónde sale esta nueva faceta de emprendedora gourmet? “Con todos los viajes que he hecho por Estados Unidos y Europa, y como la gastronomía está tan de moda, me puse a seducir a mis amigos de Lo Nuestro en Guayaquil invitándolos a comer y de mi casa han salido algunos platos como la paila de arroz marinero”, nos cuenta Sharon.
También con sentido del humor y una pizca de misterio, La Hechicera Sharon dice que todos sus aportes a este nuevo local en Quito “los está poniendo en una caja común para ver si algún día me alcanza para comprar las acciones”, y se refiere al refrán de que “hay que guardar pan para mayo”, porque “artista voy a ser hasta que el público quiera”.
Sin embargo, La Revista pudo conocer de buenas fuentes que Sharon ya es socia de Lo Nuestro en Quito.
Eso sí, Sharon nos hizo una confesión: no toma vino, y algunos le han dicho que sin el vino su nueva carrera como gourmet nunca será completa. Entonces con un vaso de piña colada sin licor en la mano agrega: “Prefiero quedarme sin ser crítica gastronómica que tener que beber licor”.
El Café-Restaurant Lo Nuestro en Quito abre todos los días de 12:00 a 15:30 y de 19:00 a 23:00, Isabel la Católica N24 - 535 y Luis Cordero, La Floresta.
Telf.: (02)256-3438.