Alberto Acosta les recordó a los ex constituyentes que vayan a ser parte de la futura Comisión Legislativa que serán solo legisladores, sin plenos poderes, y ya no podrán meter mano en la Constitución.
“Hay que tomarle la palabra al presidente (Rafael Correa) y debería haber un diálogo en Guayaquil”, expresó el ex titular de la Asamblea, Alberto Acosta, quien agregó que hay que deponer actitudes.
Acosta reconoció que en este momento en Guayaquil no existe un personaje que le pueda hacer frente a la candidatura para la reelección en la Alcaldía a Jaime Nebot, de quien dijo fue uno de los derrotados junto al Sí y al No en el referéndum en esta ciudad.
Para el ex presidente de la Asamblea Constituyente, Alberto Acosta, el triunfo del No en la ciudad de Guayaquil y en la provincia del Napo deja lecturas que merecen un análisis más allá de que en esta última, por segunda ocasión, Acuerdo PAIS pierde en un proceso electoral.
¿Cuál es su análisis del triunfo del No en Guayaquil tomando en cuenta que la propaganda del Gobierno fue agresiva pero no suficiente para revertir la tendencia?
Anotando que en el Guayas ganó el Sí, incorporando a Guayaquil, el resultado final da varias lecturas. El Sí no gana, el Sí pierde, pero el No tampoco tiene un resultado espectacular. El alcalde Jaime Nebot le apostó todo igual que el presidente (Rafael) Correa, los dos llegaron a decir que si gana el contrario se va. Nebot a duras penas recoge un par de votos más del No en Guayaquil, mucho menos de los que tuvo en su reelección que fue baja y no gana ni en su provincia... Es otro de los derrotados.
¿PAIS tiene una figura para contrarrestar en las próximas elecciones a Jaime Nebot?
No lo veo este rato.
¿Abdalá Bucaram?
Bucaram no tiene ninguna posibilidad.
¿Ricardo Patiño?
No sé si Patiño tenga esa posibilidad, no veo yo un candidato que pueda tener peso que no sea Nebot.
¿Y Balerio Estacio?
Estacio sería una apuesta desde los sectores populares, novedosa y sería un debate interesante, pero no sé si tenga toda la capacidad para asumir ese reto.
¿Y la hermana del Presidente?
No sé si ella es la persona adecuada, habrá que ver cuál es la perspectiva en la elección en Guayaquil.
¿Con los resultados electorales en Guayaquil se está viendo a esta ciudad muy fraccionada?
Yo creo que eso debería dar lugar a que en Guayaquil se abra la puerta a un gran diálogo.
¿Para quién el diálogo?
El Presidente de la República invitó al diálogo, hay que tomarle la palabra, y debería haber un diálogo en Guayaquil con temas nacionales que también interesan particularmente a esa ciudad. Habría que pensar en escenarios y que no sea solo con la oposición recalcitrante sino con toda la sociedad, tiene que ser mucho más incluyente.
¿Eso quiere decir con monseñor Arregui, estudiantes de la Universidad Católica...?
Hay que hablar con esos sectores, pero también con otros sectores de la Iglesia que incluso al votar por el Sí no necesariamente están apoyando todo el proyecto de Gobierno.
¿Qué temas se analizarían en esas conversaciones?
Debería centrarse primero en las 16 leyes que hay que aprobar. El segundo escenario tiene que ver con las políticas y a partir de la Constitución hay que hacer realidad las autonomías y la descentralización, y eso va a interesar mucho a Guayaquil. El tercer elemento es sobre las instituciones, ¿cómo nombrar a los miembros del Consejo Nacional Electoral, al Tribunal Contencioso Electoral?, etcétera.
¿Cómo sentarse a dialogar con los pelucones, por ejemplo?
Hay que dialogar con todos.
¿Quitándoles el calificativo?
No, quitándoles la peluca.
Usted mantiene su esquema del diálogo incluyente igual que en la Asamblea, pero ¿cree que el Presidente está dispuesto?
Hay que deponer actitudes violentas y chantajes; por ejemplo, para dialogar no es posible llegar a la mesa y decir estoy abierto al diálogo pero no me topan mi modelo, hay una visión de país que fue aprobada por la mayoría de los ecuatorianos.
¿Pero el Presidente también condicionó el diálogo?
Depende cuáles hayan sido las condiciones, no sé cuáles fueron las que él planteó. Yo creo que hay que llegar de buena fe a sentarse en una mesa y abrir el debate de parte y parte.
¿Un signo para comenzar a dialogar sería que le inviten al Presidente a las fiestas del 9 de Octubre?
Habría sido interesante que el alcalde Jaime Nebot le haya invitado al Presidente.
¿Por qué habría? ¿Ya no hay tiempo?
Debía haberlo hecho ya, esos gestos juegan un papel importante.
Ya pasó el referéndum, entra el periodo de transición y ahora en PAIS se disputan la Comisión Legislativa.
Muchos asambleístas deben querer estar en la Comisión y si no tiene el mismo número de personas que la Asamblea van a sentirse incómodos, se sienten marginados.
Pero ¿no es que no quieren ceder posiciones por miras a reelecciones futuras?
Yo creo que el asunto podría arreglarse con una combinación, quienes son asambleístas no pueden ser candidatos en las próximas elecciones y algunos que quieran ser candidatos van a ceder solitos. Ese sería un mensaje ético de ellos.
¿No es más bien una pelea por estar en el escenario político?
Por supuesto, estar en el escenario político, en la tarima de discusión de leyes, puede ayudar para la campaña electoral. Por eso mismo digo, es un gesto y eso incluso nos llevaría a preguntarnos si el Presidente de la República debe continuar como tal o tiene que retirarse para la campaña electoral.
¿Y según usted debería permanecer o retirarse?
Puede permanecer o retirarse, en cualquier caso va a ganar.
¿Por eso usted planteó que no haya primarias para candidatos a Presidente?
Pero es obvio, tenemos un líder indiscutible en PAIS y a nivel nacional ha sido legitimada su presencia una y otra vez.
¿Usted cree que no hay otra figura que pueda ahora contrarrestar a Correa?
Fuera de PAIS no sé, dentro no creo que haya nadie este rato.
Según una encuesta de hace tres meses, después de la figura de Correa estaba Alberto Acosta. ¿Usted no participaría como candidato a Presidente?
No.
¿Es un no tajante?
Es algo que no puedo decir así de tajante. Ya dije alguna vez, decir no en política es muy arriesgado, uno termina tragándose las palabras.
Pero usted tiene muy buen perfil en Guayaquil.
Perfil griego será. Pero allí, al parecer, no está la mayoría de los votos, no se ponen de acuerdo, queda en empate técnico.
Regresando a las discrepancias, hay otra en PAIS en el tema de las primarias.
La Constitución dice que hay primarias pero en el Régimen de Transición no, por factor de tiempo, y es entendible. En PAIS hay que hacer un enorme esfuerzo para que las bases participen en el proceso de designación de candidaturas. A mí me preocupa que elijamos candidatos a dedo desde arriba y tengamos dificultades porque las bases tienen malestar y miran con desagrado que los que eran de la partidocracia puedan ahora reciclarse cambiándose la camiseta.
Fernando Cordero dijo esta semana que no habrá reformas a la Constitución. ¿Es válido?
Cualquier reforma debe hacerse con base en lo que está establecido en la Constitución, los ex asambleístas que vayan a ser parte de la Comisión Legislativa son solo legisladores, ya no constituyentes, pues perdieron los plenos poderes, ya no pueden meter mano en la Constitución, eso debe quedar claro.
¿El acercamiento que tuvo con el presidente Correa el día de las elecciones se interpretó como otra etapa entre los dos?
Se ratificó la amistad nada más. Ahora vamos a ver cómo discutimos los temas políticos; no necesariamente otra etapa, es la misma con una serie de incidentes que habrá que irlos resolviendo.
¿Usted tenía muy comprometida la hora de votar que no lo quiso acompañar al Presidente?
Así es.
¿Ese gesto sonó a desplante?
No, debíamos haber preparado eso antes.
Perfil
Alberto Acosta
EDAD
60 años.
PROFESIÓN
Economista.
TRAYECTORIA
Asambleísta más votado, ex presidente de la Constituyente por el movimiento PAIS. Ex ministro de Energía del actual Gobierno. Ex consultor del Ildis y analista económico.
FAMILIA
Casado, tres hijos.