Estudiantes y amantes de la literatura ponen en práctica la descarga de textos digitales de diferentes bibliotecas virtuales de forma gratuita.
Reemplazando el ambiente de una biblioteca convencional, José Hinostroza, profesor de primaria, de 30 años, navega por la internet y visita las páginas web de diversas bibliotecas virtuales que exhiben el contenido de infinidad de libros electrónicos también llamados libro- e; o e-books, por su denominación en inglés.
Lo hace desde un ciber, en donde quema en un disco un promedio de 20 a 30 textos digitales cada mes, para leerlos luego en un computador desde la comodidad de su hogar.
Allí, los visualiza en el monitor de su máquina de escritorio o los imprime en hojas papel periódico –porque le resulta más barato– para revisarlos donde quiera que vaya.
A pesar de haber gastado por el uso de internet, Hinostroza dice sentirse satisfecho pues la descarga de los ejemplares no le representa costo alguno. El único requisito que debe cumplir en algunas de las páginas web que contacta es su registro (también gratuito) a sus respectivos clubes de lectores.
Esto para recibir, además, boletines semanales en su correo electrónico acerca de las novedades sobre las últimas publicaciones; y participar en los foros literarios con otros suscriptores a nivel mundial.
El acceso de obras didácticas y literarias de cualquier temática, a través de la internet, es una tendencia que cada vez agrupa a más lectores.
Esta tendencia se percibe en las bibliotecas virtuales de algunas de las universidades que cuentan con esta herramienta desde hace cinco años.
El Centro de Información Bibliotecario de la Escuela Politécnica del Litoral, por ejemplo, registra la visita de 15 mil usuarios que han descargado varios tomos de sus 10 mil textos digitalizados.
Fátima Canales, directora del centro, indica que en las cifras no solo se incluyen a los estudiantes de la institución académica que efectúan sus investigaciones en el lugar, sino a los lectores de otros países, pues la Espol posee una nutrida plataforma de libros.
Lo mismo ocurre en la biblioteca de la Fundación Leonidas Ortega Moreira, en Tomás Martínez y Rocafuerte, que ofrece internet gratuito a los estudiantes. Cada uno descarga de dos a tres libros en cada investigación que realizan en el día, sostiene Mónica Betancourt, a cargo de los textos.
Explicó que la mayoría de las páginas web que sugiere la fundación a los usuarios pertenecen a estanterías virtuales de Argentina y España. “Los alumnos vienen con sus pen drives para grabar sus textos y se los llevan”, dice.
Sin embargo, la creciente demanda por los e-books, los libros físicos están lejos de desaparecer, refiere María Elena Vargas, estudiante universitaria de 28 años, que gusta de acudir a las librerías. “Es una relación más personal que se tiene con el libro el palparlo y buscarlo ”, expresa.
Los libros digitales se pueden descargar en pen drives, cd, ipods, mp3 y en distintos modelos de lectores electrónicos.
VIRTUALES
PÁGINAS RECOMENDADAS
www.librosgratisweb.com;
www.portalplanetasedna.com;
www.elortiba.org;
www.librosenred.com;
http://librosdigitalesgratis.iespana.es/; http://www.cervantesvirtual.com/.
LOS MÁS DESCARGADOS
Según los portales web http://libros.astalaweb.es y http://www.libroteca.net las cuatro obras más consultadas en el mundo son: Kamasutra Ilustrado, por Anónimo con 4.392 descargas; Persuasión, por Jane Austen (2.029); Edipo Rey de Sófocles (1.841); El Amor, las Mujeres y la Muerte de Jorge Luis Borges (816).
BIBLIOTECAS
Son pocas las entidades en Ecuador que tienen bibliotecas virtuales. La mayoría pertenecen a universidades: Católica de Guayaquil, Central del Ecuador, de Cuenca, Técnica del Norte, Espol y otras.