Domingo 05 de octubre del 2008 Religiosa y Obituarios

Narcisa, una historia que venció al tiempo en convento de Perú

LIMA

Misioneras de otros países, como María Zuazu,  ven en la beata ecuatoriana un modelo de vida. 

“Si alguien puede contar la vida de Narcisa en Lima, esa es la hermana Visi”. La seguridad que se expresa en la frase de Giovanna Llerena, religiosa dominica, intenta destacar el interés que la historia de la futura santa ecuatoriana ha despertado en María Visitación Zuazu.

Esta española, de 75 años, se siente tan devota de la noboleña como sus seguidores ecuatorianos. Y tiene cómo probarlo. “Cuando llegué a este convento, en 1974, las hermanas mayores me relataron la historia y desde ahí  le tomé un  cariño muy especial”, cuenta la misionera al considerar la singular vida  que mantuvo Narcisa.

Fue Zuazu quien, en calidad de guardiana del Convento, impulsó la restauración de la cripta donde reposaron los restos de Narcisa de Jesús, pues el aspecto que tenía hasta 1986 no le parecía el más adecuado.

“El cajón estaba sobre dos reclinatorios, tapado con un plástico,  eso me resultaba  poco digno”, recuerda la española que el año pasado cumplió cinco décadas de servicio en la congregación a la que pertenece.

La noticia sobre la canonización de Narcisa conmueve a la hermana Visi, como la llaman las demás integrantes de la comunidad dominica de Lima. Sus ojos se llenan de lágrimas al recordar “el trabajo duro” que realizó junto a un grupo de  dominicas para dar una mejor imagen a la cripta.

“Cuando entro a este lugar siento una emoción... como cuando te encuentras con un familiar, es una sensación especial, no se puede definir en una sola palabra”, dice Zuazu mientras muestra una imagen de Narcisa colocada junto a la caja donde permaneció el cuerpo de la santa hasta 1955, cuando fue trasladado a Ecuador.

Con una sonrisa recuerda que en algunas ocasiones hubo interés de “personas provenientes de Ecuador” de llevarse el cofre mortuorio, algo que no permitió. “Para mí es como una reliquia de alguien que ha sido tan cercana a este lugar; a mí me hacía ilusión que esté aquí y que no se lo llevaran”.

Con sus ojos a punto de derramar lágrimas, la hermana Visi hace un llamado a los fieles para que sigan el ejemplo de Narcisa y no dejen de regar “la semillita de la fe”.

LA BEATA EN LIMA

Iglesia y convento
Junto al reconocido Convento del Patrocinio se encuentra el santuario de Nuestra Señora del Patrocinio, un pequeño templo que se inauguró en el año 1688.

Su trazo es muy armonioso
y es un ejemplo del estilo barroco del siglo XVII, según expertos.
Se encuentra a un lado de la también histórica Alameda de los Descalzos.

Confesionario 
Las religiosas que residen  en el convento refieren que el confesionario que permanece en el templo es uno de los inmuebles originales del santuario.

Las dominicas afirman que fue utilizado desde el siglo XIX, por lo que están convencidas de que Narcisa de Jesús debió conversar desde ese lugar con su guía espiritual, el padre Manuel Medina.

Lugar histórico
La Alameda de los Descalzos es un antiguo paseo ubicado en el distrito del Rímac, en la ciudad de Lima.

Investigadores creen que Narcisa de Jesús debió pasar allí más de una tarde.

Este lugar fue construido por el virrey Juan de Mendoza y Luna (marqués de Montesclaros) en el año 1611 y reconstruido en 1770 por
el virrey Manuel Amat y Juniet. Se encuentra al final de la avenida Alcázar.

Laura Gutierrez
directora archivo arzobispal
“El mundo religioso une al mundo civil. Muchos conflictos hubo (entre Ecuador y Perú) pero al considerar estos santos, se ve que la historia religiosa ha unido a los pueblos”.

Rafael Sánchez Concha
HISTORIADOR PERUANO
“Los santos generan identidades que son espontáneas...la adhesión con el santo va por otra línea, nace del pueblo, y por lo tanto es más fuerte y permanece en el tiempo”.

Religiosa y Obituarios

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.