- OCT. 04, 2008 - Foto - Música - EL UNIVERSO
Luz María Zuloaga es una de las cantantes más destacadas del Santa Ana Music Hall.
Hace 24 años, el 10 de agosto de 1984, se inauguró Santa Ana Music Hall (martes a sábados de 21:30 a 04:00) ubicado en el mezanine del hotel Continental, Chile y 10 de Agosto. Teléfono 232-9270).
“El Santa Ana es una versión de esos centros nocturnos que se desarrollaron en Buenos Aires, donde los music hall eran lugares a los que se iba a escuchar música y presentaban artistas nuevos. Ese concepto lo trajimos a Guayaquil y desde entonces es el mismo”, cuenta Emilio Bruzzone, gerente general encargado del hotel, que siguiendo con la costumbre de bautizar sus locales con nombres emblemáticos como el restaurante internacional El Fortín y el bar El Astillero, nombraron Santa Ana al music hall, al que acude un público de 30 años en adelante y turistas nacionales y extranjeros que desean disfrutar de un show musical de calidad.
Su decoración, típica de los años ochenta, la diseñó Giny Schnaiderwin hace 24 años, no ha sido cambiada, más bien proporciona al Santa Ana ese ambiente de club nocturno clásico y exclusivo, iluminado con medias luces y obras pictóricas en sus paredes.
Los fines de semana la mayoría de los noctámbulos llegan a partir de las 23:00, porque saben que a la 00:01 comienza el show que se prolonga hasta las 02:00. El consumo mínimo de martes a jueves es de $ 10 y $ 15, viernes y sábados. Santa Ana Music Hall se caracteriza por ofrecer shows en vivo, para lo cual cuenta con cantantes y músicos de planta.
“No se trata de presentar a diferentes artistas todas las noches –dice Bruzzone– sino ensayar de lunes a jueves y ofrecer un espectáculo de calidad cada noche para que el público disfrute de un show profesional. Esa ha sido nuestra filosofía”.
Los cantantes clásicos y probados de las noches de Santa Ana Music Hall son: Juan Carlos Córdova, Najib Salazar y Luz Marina Zuloaga, la más novel es Verónica Macías. “Esa profesionalidad nos permite decir que somos el mejor espectáculo nocturno que Guayaquil ofrece”, afirma Bruzzone. Los artistas son permanentes, pero el repertorio varía cada noche. Se escucha desde pasodoble a son cubano, temas románticos y salsa alegre.
Después del show, el DJ programa música bailable y la gente baila hasta que el cuerpo aguante, para lo cual colabora El Astillero, bar del Santa Ana Music Hall, ofreciendo una amplia gama de licores finos, cervezas, cocteles tradicionales y algunos propios como El Santa Ana (coñac y miel) básicamente un brandy fuerte pero dulce que encanta a las mujeres; otros son: Orange Continental; Santa Ana de Oro; El Astillero, precio promedio de $ 6 a 10 más impuestos. Existe también una variada carta de bocados. Piqueos fríos: entremeses variados; mortadela y queso; piqueos mixtos: brochetas de carne, pollo y camarones; piqueos calientes: flautas de cerdo y pollo; chicharrón de corvina y camarones; empanadas de verde, precio promedio de $ 4 a 7 más impuestos. Desde hace 24 años las noches son más alegres y vivas en Guayaquil gracias a los cantantes y músicos del Santa Ana Music Hall. Lo afirmo.
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