El gobierno de George W. Bush ha abandonado sus planes de enviar una misión diplomática a Irán porque podría afectar el curso de las elecciones presidenciales o ser interpretada como una intromisión política, varias fuentes dijeron.
La propuesta de enviar diplomáticos estadounidenses a Teherán por primera vez en tres decenios captó la atención de muchos cuando fue anunciada a mediados de año. Sin embargo, ha sido archivada a medida que se aproximan las elecciones de noviembre e Irán continua desafiando a la comunidad internacional con sus sospechosas actividades nucleares, dijeron varios funcionarios.
Dos altos funcionarios familiarizados con el asunto hablaron en condición de anonimidad debido a que la decisión forma parte de un diálogo interno del gobierno.
Los funcionarios señalaron que el próximo presidente decidirá si enviar o no la misión. En estos momentos, abrir oficinas en Teherán podría ser considerado un premio por la intransigencia iraní respecto a su programa nuclear, especialmente cuando el tema ha sido parte del debate entre los candidatos presidenciales Barack Obama y John McCain.
Obama es partidario de hablar con los líderes de países que son enemigos potenciales de Estados Unidos, como Corea del Norte o Irán, si las condiciones del momento demuestran que las negociaciones podrían ser productivas.
McCain se ha mofado de la propuesta, calificándola de ingenua.
Abrir una misión diplomática en Teherán podría favorecer la imagen de Obama, que es más proclive a mantener conversaciones con líderes iraníes, y podría ser interpretado como un esfuerzo por parte de los republicanos para evitar precisamente esa pequeña victoria del candidato demócrata.
Enviar diplomáticos al país también podría forzar a McCain a defender una política de más mano dura que la del actual presidente.
De cualquier manera, el gobierno de Bush cree que este no es el mejor momento para llevar adelante la propuesta.
No hay ningún deseo ahora de incluir este tema en la campaña, dijo un funcionario.