Bendigo a los animales del mundo con aprecio y oración.
Bendición
En muchos jardines puede verse una estatua de un hombre sonriente y sereno rodeado de animales. Esta estatua representa a San Francisco
de Asís, patrón de todos los animales y de toda la creación.
Todo animal –desde el más pequeño al más grande– ayuda a mantener el balance de nuestro ecosistema. Las mascotas caseras nos entretienen, nos alientan a ejercitar y nos ofrecen amor incondicional.
Los pájaros y las mariposas que vemos fuera de la casa o en el parque son fuentes de música, entretenimiento y paz mental.
Damos gracias por todo animal, tanto casero como silvestre. Bendiciendo a cada uno con pensamientos de seguridad y bienestar, sabemos que Dios los cuida.
–Génesis 1:24
“Luego dijo Dios: ‘Produzca la tierra seres vivientes según su especie: bestias, serpientes y animales de la tierra según su especie’. Y fue así”.